Y se cumplió el mes que se dio la Central de Trabajadores para analizar si hubo o no faltas, según el Protocolo de Ética a lo actuado por “los trabajadores” del INAU, que en número de unos 35, entraron a reducir a 4 jóvenes internados en el Hogar Ceprili.

Aunque el tema central fue como los redujeron, la golpiza que les dieron hubiera pasado desapercibida, como otras tantas, de no haber existido un video, que llego a manos de la Justicia, con el resultado de 26 remitidos bajo el cargo de torturas, 17 con prisión y 9 sin prisión.

Entre ellos se encuentra el presidente del sindicato del INAU, a la vez que en ese momento era uno de los vice presidentes del PIT-CNT.

Podemos decir por lo vemos y lo que oímos, cuando queremos escuchar a la gente, que el tema de los DDHH., es muy sensible cuando el mismo se relaciona con la violencia física, cuando la fuerza bruta se impone sobre el más débil de una manera cruel y desmedida que linda con el sadismo y la crueldad.

En este tema del Ceprili, que no debemos de olvidar y mucho menos justificar, el movimiento sindical, (o será solo la dirección del mismo?) está quedando muy mal parado, pues lo que se pretende es justificar, de cualquier manera, aun dejando transcurrir el tiempo para que esto pase al olvido.

Pero, para suerte de la humanidad y desgracia de los violadores de los DDHH, los tiempos en comunicación e información han cambiado, la película de lo sucedido esta ahí y no se puede borrar de la mente del común de la gente. Por eso es un poco infantil, que el Sr. José López, alias “Joselo”, uno de los 26 remitidos por tortura diga: “El objetivo no era una situación puntual, sino claramente un operativo político para arrancar mi cabeza”.

Aunque en otra ocasión decía: “Así se actúa siempre, ese es el protocolo”; en otra decía: “El protocolo no existe, cómo quieren que actuemos”. Y podríamos seguir, pero un razonamiento que escuche de boca de un integrante de COFE, es algo que más lo define: “Habla demasiado, es un bocón, se debe de callar la boca o termina en cana”. Todo por pretender justificar lo injustificable.

Al igual que cuando se dice: “Justicia, cárcel a los torturadores golpistas, a los violadores de los DDHH, a los asesinos”, no se ataca a la institución militar, sino a los malos militares, aquí sucede otro tanto, nadie va contra un dirigente sindical, ni contra un sindicato.

La Justicia y la gente está contra este método de imponer “justicia” por parte de seudos trabajadores, que mucho mal le están realizando al Movimiento Obrero por su manera de actuar.

Aunque tal vez lo más lamentable que se puede observar, es como la propia diligencia del PIT-CNT, pretende justificar lo actuado por el malón de los gordos del INAU, al declarar el vocero de la “Comisión Investigadora” de la central obrera Ricardo Cajigas: “Lo que queda claro por ahora es que no hay ninguna falta a la ética o a los principios por parte del sindicato del INAU”.

Luego de esta y otras declaraciones en medios radiales que no las puedo citar textualmente a mí me queda una o varias dudas, entre otras es pensar si esta dirección de la central obrera no tendrá que estudiar nuevamente lo realizado por los militares, durante la dictadura, pues de pronto llegan a la conclusión de que la tortura y la muerte que ellos provocaron “se ajustan a derecho”, pues en el caso de ellos, los militares es más fácil expedirse pues no existen video que los pueda incriminar.

¿O qué es lo que hay que realizar para decir si aquí hay violación a los DDHH.?

No sé que pasa después de la muerte pero, más de un dirigente sindical se estará revolviendo en su tumba sin comprender que nos está pasando. Por otro lado Dan Mitrione mira y aplaude lo realizado por estos alumnos de la tortura.