La Comisión que estudió el tema resolvió por unanimidad no considerar estas reformas y fue avalado ayer por el Congreso. La intención del PIT-CNT es que la Mesa Representativa entrante será la encomendada a definir los contenidos y las formas de profundizar el proceso de trabajo en torno a los estatutos, que permitan alcanzar mayores acuerdos.

Internamente no había unanimidad en cuanto a introducir cambios en el estatuto que estableciera las figuras de presidente, vicepresidente y secretario general. Los sindicatos discrepantes aducían que la figura presidencial no generaba una horizontalidad dentro de la central y no reforzaba la tendencia de unidad sindical.

Sin embargo, los criterios y la fecha para los cambios estatutarios serán definidos por la próxima Mesa Representativa. No se sabe si será a través de un Congreso Extraordinario o uno Ordinario.

Lo que sí se pudo consensuar fue establecer una lista única para definir los sindicatos integrantes de la próxima Mesa Representativa. Esta resolución se llevó a cabo tras arduas negociaciones con dos gremios (UFC-Codicen y ATES (Secundaria) que estaban de acuerdo con la lista única si eran contemplados para formar parte de dicho órgano de conducción.

Finalmente la Mesa Representativa quedará formada por 44 gremios titulares, tres más que la integración actual. Se sumarán a la mesa el Sugu (gremio gastronómico y hotelero), el Sintec (enseñanza privada) y la Usip (policías) condicionada a si logra unificarse y cotizar.

En tanto los ocho sindicatos suplentes de la Mesa Representativa serán los confiteros, actores (SUA), docentes Udelar (ADUR), Onodra (dulces), aceite, empresas paraestatales, Congreso Obrero Textil (COT) y trabajadores domésticas.

En tanto la nueva Mesa Representativa tendrá que elegir hoy por la mañana al Secretariado Ejecutivo que pasará a ser integrado por 13 miembros, tres integrantes menos que la conformación actual.

Estará integrado por cuatro miembros de Articulación, cuatro del PCU, uno del Partido Socialista, tres de la lista Nº 41 y uno por la corriente 5 de Marzo.

Por su parte en la propia sesión del Congreso, varios de los congresales que hicieron uso de la palabra reivindicaron como orientación del PIT-CNT, la importancia para el país que el Estado tenga un mayor peso en las inversiones. La pretensión de varios sindicatos es que la inversión pública no se retraiga en momentos en que la coyuntura económica no es tan próspera como hace un par de años.

Los municipales exigieron la negociación pública para las 19 intendencias y un estatuto único del funcionario. Incluso se expidieron contra los decretos de esencialidad.

Los gremios de la educación pidieron al gobierno que el 6% del PBI solicitado sea destinado exclusivamente a la ANEP y la Udelar, y rechazaron la propuesta de financiar la educación militar, la privada y el Plan de Cuidados con esos fondos.

Incluso mencionaron que los aportes presupuestales pueden originarse de las ganancias de las AFAPs y de las propias reservas internacionales.

Al XXII Congreso del PIT-CNT concurrieron numerosas delegaciones de sindicatos del exterior, como el italiano (que colaboró con los querellantes en la causa del Plan Cóndor), el portugués, el argentino y el cubano.