Por: William Marino, Analista

General Líber Seregni: 13 diciembre 1916 – 31 julio 2004. “Para el Ejército, su amor desde la juventud, fue un traidor porque se alió a los comunistas y tupamaros, el enemigo. La izquierda, que lo recibió con recelo por milico y desconocido, lo hizo luego el general del pueblo, aunque no todos lo querían. Al morir estaba rodeado de amigos pero políticamente bastante defenestrado y hubo un tiempo que tenía más acceso a Jorge Batlle que a sus compañeros Tabaré y Danilo”. Del libro “El General” de V. Conteris y S. Israel.

Hay palabras que hoy se están diciendo a cada rato, poco menos que repitiendo como loro, cuando lo que se debe hace es practicar siempre, en todos los actos de la vida: esa palabra es unidad. ¿No estará llegando la hora de sentarnos en torno a una mesa a intercambiar opiniones, escuchándonos más, entre nosotros mismos pero también escuchando a nuestros vecinos, a esos que nos han votado en las últimas tres series de elecciones nacionales?

Esos mismos que tienen todo para perder, si el Frente Amplio sale perdedor en las próximas elecciones. ¿No habrá llegado el momento de que el vecino pueda plantearle cosas a los que eligió para los cargos de gobierno? Ello forma parte de la unidad. Hay compañeros que se han olvidado y en mi opinión creen que unidad significa “hacé la tuya”, pues hoy se creen dioses del Olimpo y no escuchan a nadie.

Por eso la gran pregunta es: ¿Hay unidad en el Frente Amplio? La misma viene atada a si en algún momento la hubo, pues en nuestro Frente Amplio siempre hubo diferencias y discusiones, pero aun así siempre se llegó a un consenso, porque siempre se discutió con sinceridad y argumentos. Además, porque siempre las minorías y mayorías se respetaron mutuamente.

Siempre digo que la derecha trabaja y trabaja, siempre peleándose entre ellos, pero cuando pelean contra su enemigo natural -la izquierda- lo hace de una manera unida. Nosotros, los de izquierda, somos más discutidores y en muchas ocasiones seguimos teniendo el efecto de la guerra civil Española, “te atacan a vos, por lo tanto no te ayudo, porque no me atacan a mí”, aunque estemos en el mismo bando.

En la izquierda debe de primar aquello de “Unidad, solidaridad y lucha”, lo mismo que para la derecha es “hacé la tuya, luchá por vos”. Sigo pensando y creyendo que el Frente Amplio es el futuro, porque el futuro es del pueblo, es del colectivo, porque el Frente, mal que les guste a algunos, es la única fuerza de izquierda organizada, que lucha desde abajo con su militancia (poca o mucha) todos los días, por más que a algún dirigente no le guste y llame con sus hechos a la “tranquilidad” a ser “pasivos” ante el dolor ajeno porque todo va bien.

Cuando sabemos que el tema no es así, el mundo está sentado en un barril de pólvora, y nosotros formamos parte de él. El Frente tiene muchos problemas y cuando se “soluciona” uno aparecen dos, en ocasiones imperceptibles, podríamos decir casi ridículos, discutimos y discutimos, los de abajo. Los de arriba, los que siempre cortan el bacalao, los que tienen la sartén por el mango, miran, saben lo que pasa, pero prefieren observar sin comprometerse.

Cuando se quiere solucionar el tema, es tarde, el militante no escucha, se siente usado, ninguneado y que le han mentido en los hechos, que nadie lo escucha, que muchas cosas se pretenden realizar por intereses sectoriales, pues no se discute, si se informa, sin derecho a réplica, es decir informes de una hora con tres minutos para contestar.

Esas son las pequeñas cosas que dividen a la militancia y por lo tanto al Frente Amplio. En la práctica hoy el FA se ha autoexcluido de las calles, se ha ido de “sus muros”, aunque algunos dirigentes, de ambos sexos, no les guste que se diga “sus muros”, ha desaparecido de las ferias, sus locales pasan más cerrados que abiertos, ya nadie dice vamos a realizar un puerta a puerta, todo esto porque el Frente no tiene dinero para costear, “una bolsa de cal o un kilo de harina”, menos para realizar un volante.

Hoy la militancia está en las “redes sociales”, allí se dice cualquier cosa sobre el Frente, en especial sobre determinados compañeros, para deleite de la derecha y alejamiento de nuestros votantes. Nos alegramos porque tenemos páginas nuevas, que dan alguna noticia de la actividad frentista que pueden ser tomadas por los grandes medios de comunicación para ser difundidas, eso es como creer en los Reyes Magos o la existencia de Superman.

La unidad en la izquierda y en el Frente Amplio se construye con las cosas grandes, como el Presupuesto y dentro de este el 6% para la educación, con el apoyo al Sistema Nacional de Salud, al de Cuidados, pero también con las cosas del día a día, con el atender a la militancia, con el visitar para escuchar al vecino, al de abajo, al que poco le interesa la política. Escuchar, escuchar y escuchar primero, para luego pensar, y razonar después en el interés colectivo.