Con la participación del presidente Tabaré Vázquez, se inauguró ayer el curso de formación en educación inclusiva para 250 maestros, destinados a fortalecer el acompañamiento de niños con discapacidad en escuelas comunes y al apoyo de alumnos con dificultades de aprendizaje que derivan en rezago. Esta actividad es parte de la que realiza el Consejo de Educación Inicial y Primaria a través de la Red Mandela.

Vázquez presidió el acto de apertura del “Curso de Formación en Educación Inclusiva para Maestras/os de Apoyo e itinerantes” del Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP), realizado en las instalaciones de la Colonia Escolar Nº 261 del barrio montevideano de Malvín. Esta capacitación es parte de la pedagogía de inclusión e involucra a 250 maestros que trabajan en centros comunes de Primaria y que tienen un lugar de referencia en la escuela especial.

Esos maestros trabajan en lo que es Red Mandela, mediante la cual se integra a niños y niñas con distintas discapacidades en escuelas comunes. “Hay alumnos que concurren a escuelas de educación especial según sus especificidades, con trastornos motrices, auditivos, visuales, pero a veces la Inspección Nacional de Especial determina que hay casos que pueden estar en centros comunes, dos días, tres o todas las jornadas, con un apoyo de otro maestro”, explicó la directora general del CEIP, Irupé Buzzetti.

“No hay exclusión, por el contrario, se procura que todos estén juntos”, enfatizó en la ceremonia de la que también participaron la ministra de Educación y Cultura, María Julia Muñoz, y el titular de la Administración Nacional de Educación Pública, Wilson Netto. “Cuando se incorpora a un niño con discapacidad, se trabaja con el grupo al que se incluye para que aprendan a respetar y a respetarse, en segundo lugar con la familia del grupo y luego los maestros trabajan con el propio niño para que la inclusión sea real”, dijo Buzzetti, quien hizo énfasis en lo socioemocional.

También se incluyen en esta modalidad de apoyo docente a aquellos alumnos en los cuales se detectó algún rezago como puede ser dificultades de aprendizaje que requieran de una intervención, de un apoyo en el proceso pedagógico para acelerar los aprendizajes. Actualmente se comprobó esta situación en unos 4.500 niñas y niños, a quienes se acompañan.