Se maneja la opción de que Montevideo y Canelones pierdan una banca o que los sufragios emitidos en el exterior se contabilicen en los departamentos donde los votantes tienen su credencial cívica. Esta última posibilidad es la que, según los sondeos entre los partidos con representación parlamentaria, se perfila como la que tiene mayor consenso, informa este viernes el diario El País.

El diputado de Asamblea Uruguay (AU), José Carlos Mahía expresó al matutino que por este mecanismo los uruguayos que están en el exterior elegirían a un representante del departamento donde están inscriptos. Para poder habilitar esta opción se colocaría una letra o número para identificar el país de dónde procede el voto, lo que implicaría la necesidad de realizar una modificación en el padrón electoral.

La otra posibilidad es que se elijan dos representantes por el Departamento 20, como la tienen hoy todos los departamentos del país. Debido a que está descartado aumentar el número de diputados, se requiere una redistribución de los cargos en la Cámara Baja, lo que afectaría a los departamentos de Montevideo y Canelones, que son los que tienen la mayor cantidad de votos. Por esta vía, los dos diputados electos serían uruguayos residentes en el exterior, al estilo de lo que sucede hoy en el Parlamento italiano, según se informa.

La idea del Frente Amplio es tratar de reunir los consensos fuera de la coalición para que se alcancen las mayorías especiales (dos tercios en cada cámara) que permitan aprobar una reforma electoral. Mahía dijo que la comisión bicameral está en proceso de conformación, ya que los partidos políticos con representación parlamentaria acercarán nombres para que quede integrada y en breve se inicie la discusión sobre el tema.