La gravedad de la situación queda en completa evidencia si se considera el impulso que una figura completamente nueva y sin estructura política como la de Edgardo Novick ha conseguido en tan pocos meses.

La medición de Radar conocida el viernes pasado demuestra que el candidato independiente se encuentra actualmente en un empate técnico con Garcé, lo que demuestra que “nuevos” votos de la Concertación se inclinaron principalmente hacia la candidatura del empresario.

Poco favor le hacen estos datos a los líderes centrales de la Concertación que apoyaron con todo su empuje a sus candidatos y recibieron un fuerte rechazo de la sociedad. El caso más grave es el de Pedro Bordaberry que de concretarse los números que plantean las encuestas, deberá enfrentar seguramente el fuerte reclamo de su partido.

En los últimos días ya se registraron sugestivos casos de “desobediencia” partidaria. Agrupaciones coloradas de Montevideo (lideradas, entre otros, por los diputados Guillermo Facello y Valentina Rapela, electos por Vamos Uruguay) comenzaron a distribuir sus propias planchas de candidatos, postulando a Novick para el sillón comunal, en claro desconocimiento de las directivas impartidas por las autoridades centrales del Partido Colorado; y en la práctica, cuestionando el liderazgo de Bordaberry, que salió seriamente debilitado de la instancia comicial de octubre de 2014.

El apoyo a Novick suma a colorados y también a notorias figuras del propio Partido Nacional. El economista Javier de Haedo, candidato por ese partido a la intendencia de Montevideo en las últimas elecciones (2010) por el “larrañaguismo”, dio a conocer sobre finales de semana un tuit que dice: “Sin los candidatos naturales Jorge Gandini y Ney Castillo en carrera, mi voto será para Novick”.