Según Rovira, Inmayores está trabajando en base a la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores. Sin embargo, afirma que existe un proyecto de Ley, presentado por el Partido Nacional, que implica una clara contradicción con el eje programático del Mides.

“En la prensa ha pululado un Código del Adulto Mayor. Dicha iniciativa ganó un premio y está presentada en la Comisión de Constitución, Códigos, Legislación General y Administración del Parlamento. Sin embargo, creemos que el camino no es este: nuestro foco está en la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, la cual ya ha sido aprobada”, agregó.

La iniciativa del Parlamento cuenta, solamente, con la firma de legisladores del Partido Nacional, entre los cuales está presente: José Arocena, Antonio Zoulamian, Benjamín Irazábal, Armando Castaingdebat, Gloria Rodríguez, Gerardo Amarilla, Jaime Trobo, Martín Lema y Nelson Rodríguez Servetto.

Según palabras de Rovira, este código tiene una “mirada totalmente prejuiciosa, deficitaria y asistencialista de las personas mayores, contraria a lo que es, en realidad, la convención, que fue aprobada el año pasado. Por tanto, ya hay una sistematización normativa. En este sentido, no entendemos bien qué fin último tendría este código. Además, me parece que está desconociendo los procesos parlamentarios: incluso los propios legisladores, que patrocinan dicha iniciativa, votaron la convención el año pasado. En términos generales, el paradigma de este código es deficitario y asistencialista”.

Por otra parte, la jerarca de Inmayores declaró que el Instituto está trabajando en la implementación de la convención. “Estamos coordinando con la Fiscalía de la Nación, el Poder Judicial y el Ministerio del Interior para poder accionar fuertemente en la siguiente categoría: la persona mayor como sujeto de derecho humano”.

Asimismo explicó que esta categoría permite romper con dos visiones que usualmente están presentes en la sociedad: una referida a que los adultos mayores son sujetos que tienen más o menos sus necesidades resueltas, y otra que piensa esta situación desde un nivel muy deficitario.

“La categoría de derecho humano permite romper con estas dos visiones porque las condiciones de bienestar están asociadas a las formas, a las prácticas y no solamente a los recursos que tiene una persona. Además, dicha concepción nos permite dar visibilidad a ciertos grupos que están desprotegidos, como son, por ejemplo, las mujeres, las personas con deterioro cognitivo, las individuos que hacen uso de servicios de larga estadía y las discriminaciones múltiples”, agregó.