En su audición por la emisora M24, el presidente Mujica aludió a la salida del colapso económico-financiero que afectó al país a comienzos de la década del 2000 y a la estrategia política que se implementó a partir de 2005 para superar esa situación dramática social.

Llamó a hacer memoria y a comparar, para “no tropezar nuevamente con la misma piedra, pese a que el ser humano, por su naturaleza, prefiere olvidar las cosas que le hicieron mal”.

El mandatario uruguayo sostuvo que, si bien no tiene nada que reprocharles, hay personas que nunca pasaron hambre, que tuvieron la suerte de tener el futuro asegurado desde su nacimiento, que jamás sintieron la angustia de no contar con los más mínimos recursos para afrontar la vida “y se olvidan de aquel Uruguay que emigraba en masa, como huyendo” de la crisis económica y financiera que estalló a fines de 2001 y se extendió desde 2002.

“Muchos de ellos se olvidan de la cruda crisis bancaria, del feroz endeudamiento que llevó a que su volumen fuera igual o superior al producto interno bruto, de la fenomenal desocupación, de los salarios miserables, de las pensiones de vergüenza, de aquel quiebre sistemático de ciento de pequeñas empresas, que desaparecían o pasaban a la informalidad para sobrevivir”, detalló.

Hay que comparar el país productivo de hoy “con el de los niños que comían pasto, el de los que hacían cola para sacar el pasaporte e irse” a buscar una vida mejor en el exterior, enfatizó.

Recuperación

A partir de 2005 “fueron tiempos en los que hubo que priorizar la inversión, tragar saliva y dar seguridades y beneficios para que se radicaran capitales y se pudieran generar fuentes de trabajo”, añadió.

Para Mujica, “este proceso, visto a la distancia, nos fue sacando del pozo, en una coyuntura internacional especial, favorable es cierto, pero que, si no se hubiera implementado una política de favorecer la inversión, el peso (para el país) de la circunstancia internacional sería otro”.

Aseguró que Uruguay renació, “no por regalo de los dioses ni consecuencia del Espíritu Santo, sino que pudimos renacer del dolor porque se fijaron prioridades y se crearon condiciones que multiplicaran la pirámide del trabajo en forma interminable”, con un rol importante del interior del país, puntualizó.

“Así, comenzó a crecer la agricultura al compás de los buenos precios internacionales, se multiplicaron las fuentes de trabajo, la maquinaria de alta calidad y se dio un salto tecnológico, se extendió la siembra directa y el país se fue llenando de camiones. Había voluntad política y había paño, con ganancia en el interior rural profundo”, abundó.

“Ni presidente, ni anciano”

El presidente José Mujica fue consultado nuevamente por el “consejo de ancianos” que Lacalle Pou propuso crear si llega a ser presidente de la República. Contestó y luego sonrió. El mandatario habló en Treinta y Tres sobre la propuesta que hizo el candidato a la Presidencia por el Partido Nacional, Luis Lacalle Pou, de crear un “Consejo de ancianos” con los ex mandatarios. En ese “consejo” Lacalle Pou mencionó a Tabaré Vázquez, José Mujica, Jorge Batlle, Julio María Sanguinetti y Luis Alberto Lacalle Herrera, su padre.

“¿Cómo le cayó las palabras de Lacalle Pou de que iba a crear un Consejo de ancianos?, le preguntan a Mujica. Y el presidente responde: “Pero él no va a estar en eso, porque él ni va a ser presidente ni va a llegar a anciano”. Dicho esto, Mujica sonrió y agregó: “Porque hace mucha bandera”. Se refería así a la prueba de fuerza que semanas atrás hizo el candidato blanco en Soriano, cuando se colgó horizontal de un poste en la vía pública.