Edinson Cavani está teniendo la mejor temporada goleadora de su carrera. La marcha de Zlatan Ibrahimovic al Manchester United le ha abierto de par en par las puertas del puesto de delantero centro y el salteño ha aprovechado la oportunidad: 43 goles en la misma cantidad de partidos le avalan.

De esos 43 goles, 30 fueron en el torneo de liga, goles estos que puntuan por 1,5 en la clasificación por el trofeo de la Bota de Oro Europea, clasificación en la que el Edi está 11°, pese a tener más goles que todos, ya que los goles en Liga de Francia se computan 1,5 mientras que los de las ligas de España, Italia, Inglaterra, Alemania y Portugal puntuan por 2.

Es decir que, mientras Messi suma 29 en su liga y eso le permite tener 56 puntos en la tabla de la Bota de Oro, Cavani que suma 30 goles apenas tiene 45 puntos en esa clasificación.

Cavani está atado al PSG hasta julio de 2018 y, a un año del vencimiento de su contrato, ha empezado a negociar la renovación del mismo, algo que no está resultando nada fácil para los propietarios del PSG.

En primer lugar, Cavani exigiría inmunidad ante las sanciones por volver tarde de vacaciones, algo totalmente insólito. Ay, si Ronaldinho se hubiese enterado en su día que esto se podía hacer…

La segunda cláusula es bastante más admirable: al perder su estatus de expatriado por cumplir cuatro años en Francia, Cavani pediría al PSG que destinase los impuestos que se ahorra de su ficha a proyectos de ayuda en su ciudad natal de Salto, Uruguay, de la que también es nativo Luis Suárez. Chapeau, Edinson.