“Desde su nacimiento se ha ido reconfigurando pero sin perder su esencia que consiste en dar una respuesta a niños, adolescentes y jóvenes de distintos barrios”, explicó su director en diálogo con el magazine de Canal 10.

En la Casa del Movimiento Tacurú los jóvenes tienen un lugar para aprender oficios, realizar actividades deportivas y prepararse para la inserción laboral con mayores herramientas. “Prácticamente de seis de la mañana a nueve de la noche, la casa está a todo vapor”, recordó el director del Movimiento Tacurú quien puntualizó que el Movimiento Tacurú recibe a todos por igual sin preguntar qué religión tienen.“La diversidad nos enriquece”, dijo.