Raúl Sendic presentó ayer su carta de renuncia ante el Poder Legislativo y todos los partidos acordaron que mañana a las 10 AM se reunirá la Asamblea General para aceptarla y nombrar a la senadora Lucía Topolansky como nueva vicepresidenta de la República.

En las últimas horas, el equipo de Topolansky realizó reuniones para organizar su ingreso a la vicepresidencia, que se viene realizando con el espíritu de no efectuar demasiados cambios en lo que refiere a los recursos humanos, salvo aquellos que se desempeñaban como asesores personales del vicepresidente, que volverán a sus instituciones de origen.

Topolansky es la senadora titular más votada de la lista más votada (la 609 del MPP), del partido más votado (Frente Amplio) después de José Mujica, que no puede asumir por haber sido presidente de la República en el período anterior (2010-2015). La carta de renuncia de Sendic es breve, de dos párrafo y en ella sostiene que se va por “razones personales”. También asegura que fue “un honor” presidir el Senado y la Asamblea General.

Las reacciones en torno a la renuncia de Sendic prosiguieron en la jornada de ayer. Varios dirigentes del Frente Amplio se habían comprometido a hablar solo después del Plenario Nacional. Fue el caso de la senadora Constanza Moreira. Ayer, la líder del sector Casa Grande fue categórica: a Sendic “lo obligaron a renunciar”; “él toma la actitud para no prolongar la agonía” que se desencadenó tras el conocimiento del fallo del Tribunal de Conducta Política, sostuvo la senadora.

La legisladora consideró que el presidente Tabaré Vázquez si bien quedó “fuera de la escena”, fue determinante en el desenlace con el doble mensaje que dio al vicepresidente; “de consejo”, para que se presentara voluntariamente ante el Tribunal, y “de advertencia”, cuando afirmó públicamente que él renunciaría ante un fallo negativo.

“Crisis institucional, no”

El abogado constitucionalista Martín Risso, sostuvo que la renuncia del vicepresidente Raúl Sendic no constituye una “crisis institucional”, sino política o partidaria.

“Desde el punto de vista institucional esto está demostrando una solidez importante del Uruguay, no hay ningún problema, ninguna duda frente a esta renuncia”, dijo.

Sánchez: FA sale fortalecido

“No era parte de lo que habíamos escuchado o esperábamos”, dijo en entrevista con De Diez a Doce. “A mí me tomó por sorpresa y creo que a la mayoría de los miembros del plenario también”, dijo y valoró la decisión como “muy responsable y sensata”.

“Es asumir por sí mismo la máxima pena posible. Forma parte de reconocer un error y asumir la responsabilidad. En ese sentido está bien”, sostuvo.

Para Sánchez, el Frente Amplio sale “fortalecido” de esta situación porque con ella demuestra que es capaz de juzgar a cualquiera, sin importar el cargo o la responsabilidad.

Sánchez criticó al Partido Nacional y dijo que “se equivoca bastante”. Además, no habla del senador que integró el Directorio de Ancap en representación de ese partido y que también uso las tarjetas corporativas, criticó.

Canzani: “Punto final”

Por su parte, el director de la Fundación Líber Seregni, Agustín Canzani, consideró en De Ocho a Diez que la renuncia del vicepresidente Raúl Sendic “es el fin de un largo proceso”. “Tiene casi dos años, donde la figura del vicepresidente había comenzado a ser cuestionada primero desde otras contiendas políticas y luego de parte de grupos, sectores, personas y electores del Frente Amplio (FA)”, argumentó.

“En ese sentido es un punto final”, afirmó y agregó que: “eso no quiere decir que Sendic no quede fuera del juego político. Pero cierra un proceso muy complejo para el FA”.

Parlamento no tendría que aceptar la renuncia

El constitucionalista Eduardo Lust explicó a Suena Tremendo que, desde su punto de vista, el Parlamento “no tiene competencia para decirle sí o no” al vicepresidente de la República en el momento en que presente su renuncia. Para el docente universitario los legisladores deberían reunirse y limitarse a escuchar la dimisión de Raúl Sendic.

El profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de la República, Eduardo Lust, explicó que “no depende de nadie, solamente de la voluntad de quien la expresa. Entonces si el vicepresidente de la República resuelve renunciar, prácticamente, en los hechos, la sesión sería así:

Comparecería el vicepresidente de la República a un escaño del Senado, llevaría su renuncia escrita, la leería, la entregaría a la secretaría del Senado y se retiraría del Senado sin esperar que nadie acepte o rechace la renuncia porque la otra parte no tiene competencia para decirle sí o no. El sólo hecho que la persona exprese que renuncia es un acto jurídico unilateral”, dijo Lust.

“Seguramente en la sesión se van a expresar los legisladores políticamente, pero jurídicamente, constitucionalmente, no tienen por qué hacerlo: el Parlamento se reúne y solamente lo escucha”, agregó.