El juez californiano Charles Breyer, de San Francisco (oeste), había dado de plazo hasta este jueves al fabricante alemán, el Departamento norteamericano de Justicia y las autoridades de protección del medio ambiente para que llegaran a un acuerdo, so pena de enviar el caso ante un tribunal este verano.

Según Die Welt, el acuerdo no solventa todas las cuestiones, pero prevé una indemnización de 5.000 dólares (4.400 euros) para cada propietario de los 600.000 vehículos afectados en Estados Unidos. El coste del llamado a revisión y de las modificaciones necesarias quedan a cargo de Volkswagen.

“Se trata más bien de una especie de protocolo de acuerdo, que plantea las grandes líneas para los próximos meses, y sobre el que se trabajará de nuevo”, explicó al diario alemán uno de los participantes en las negociaciones.

El abogado alemán Christopher Rother, que representa a los clientes descontentos, dijo al rotativo que el acuerdo en Estados Unidos servirá “de referencia para las indemnizaciones” en Europa, donde el escándalo de los motores diésel trucados afecta a “millones de vehículos”.

El acuerdo fue anticipado este mismo miércoles por los inversores, y la acción de Volkswagen terminó la sesión con una ganancia de 6,61% en la bolsa de Fráncfort.

Volkswagen trucó los motores diésel de 11 millones de coches en todo el mundo, para hacerlos parecer como menos contaminantes que en la realidad.