Por: Por: Luis Casal Beck

En resumidas cuentas, todos sumaban; era, aquel, un “rastrillo electoral” formidable. El nuevo lema, desafiante, estaba en condiciones de vencer al Frente Amplio (FA), se aseguraba. En particular, era lo que decía el politólogo Luis Eduardo González de la consultora Cifra.

Cuando estamos hoy a 28 días de las elecciones departamentales y municipales, todos los estudios de opinión pública conocidos y los análisis de los expertos electorales, coinciden en señalar que el FA volverá a ganar el domingo 10 de mayo, como lo ha venido haciendo desde 1989 (con Tabaré Vázquez, como candidato a intendente), por una diferencia muy grande (30 puntos), y un amplia mayoría en la Junta Departamental de Montevideo (unos 21 ediles en 31, según las estimaciones. Algo similar, ocurrirá en los ocho Consejos Municipales, al frente de los cuales actúa un alcalde, aunque el municipio CH (que comprende a los barrios Pocitos y Punta Carretas), constituye un escenario en fuerte disputa.

La gran novedad, entre los “concertantes”, ha sido que Novick ha crecido en la intención de votos según las distintas encuestadoras, y está muy cerca de arrebatarle el primer lugar, entre los tres postulantes del Partido de la Concertación, al candidato blanco Alvaro Garcé, ubicándose a una gran distancia, indescontable, del colorado, Ricardo Rachetti. De tercero, complementario, Novick ha emergido, como un posible vencedor dentro de este lema de la oposición, con todas las proyecciones que este hecho podría llegar a tener, de cara al ciclo comicial 2019.

En la actualidad, el FA cuenta con 19 bancas en la Junta Departamental de Montevideo, otras seis son ocupadas por los blancos, y las seis restantes, por los colorados. Dé mantener las actuales tendencias definidas por los estudios de opinión publica, en mayo, el FA ampliaría esta diferencia (21 ediles), y los “concertantes”, conquistarían 10 escaños. En algunos “cuarteles generales” de los partidos de la Concertación, se especula con que las listas de candidatos de Garcé y de Novick, podrían llegar a alcanzar la misma representación en el legislativo departamental (5); los colorados de Rachetti (o sea el partido, cuyo principal referente es el senador Pedro Bordaberry), quedaría fuera de este cuerpo. En mayo, los colorados de todo el país, votarían mucho peor que en las elecciones nacionales de octubre de 2014, (12,89 % de los sufragios emitidos).

Lo singular del caso, es que las bancas en la Junta Departamental que obtenga Novick, serían ocupadas por candidatos que presentaron sus listas (el viernes 10 finalizó el plazo de inscripción ante la Corte Electoral) y pertenecen al Partido Colorado. Una de las listas, es respaldada por el secretario general de los colorados de Montevideo, diputado Guillermo Facello (agrupación “amigos de Oscar Magurno”), y otros grupos en los que actúan la diputada Valentina Rapela, o los exdiputados Alberto Iglesias, del espacio batllista, y Juan Angel Vázquez, del pachequismo. Facello y Rapela, fueron electos en octubre por Vamos Uruguay, agrupación acaudillada por Bordaberry, que al igual que la dirección de este partido, militan hoy en apoyo al abogado Rachetti, postulado al gobierno comunal tras la renuncia de Luis Alberto “Ney” Castillo.

Feriante, junto a sus padres, entre los 14 y los 22 años, Novick proclama su autonomía en relación a los blancos y a los colorados. De ideología liberal, en su visión de la realidad, las disputas actuales por el gobierno de Montevideo, pasan por “la gestíón eficaz, de los negocios públicos”. Casado con una economista, el candidato “independiente” tiene cuatro hijos (dos de los cuales son jugadores de fútbol), y varios nietos); estudió varios años en la Facultad de Ciencias Económicas, pero optó finalmente por consagrarse a sus actividades como empresario, que le demandaban cada vez más tiempo. Empezó diseñando buzos y otras prendas, abrió un local en la Galería Cristal, hasta que fue expandiendo sus actividades, focalizadas, en una primera etapa, en la ropa, el calzado deportivo y la gastronomía. Hoy es copropietario del After Hotel, el restaurante “La Mostaza”, y Nuevo Centro Schopping.

Cuando surgió Montevideo Schopping Center (que abrió sus puertas en 1985), impulsado por Luis Eugenio Lecueder (1922-1994), Novick, fue uno de los primeros en sumarse a esta nueva modalidad de organización comercial y de negocios (fue el tercero en interesarse y adquirir locales), para Novick, -que en 2008, en otra de las facetas que cultiva que es el fútbol, quiso llegar a presidir el Club Atlético Peñarol-, el contador Luis Lecueder, constituye una especie de figura modélica del empresario innovador, que lo marcó muy centralmente en su vida. Actualmente, es uno de los socios de su hijo, Carlos (63), titular de varios Schopping Center, y del complejo World Trade Center.

Su identificación con el liberalismo (político y económico), llevó a Novick a respaldar, como asesor en publicidad, al candidato presidencial colorado Jorge Batlle, en las elecciones de 1999. Según sus palabras, en los últimos comicios, votó por el presidenciable blanco Luis Lacalle Pou. Hoy los blancos y colorados de Montevideo, que se encaminan en mayo a otro descalabro electoral, lo observan a Edgardo Novick, e intentar captar las claves de su crecimiento, hecho que no figuraba en sus planes iniciales y cuyas consecuencias pueden ser importantes. Porque según las especulaciones, este empresario llegó a la política para quedarse.