Wang Manfu se convirtió en sensación este lunes, cuando llegó a su colegio con el pelo blanco, completamente congelado. Su profesor, conmovido, le sacó una foto que desató una ola de solidaridad en todo el país.

Su nombre significa “lleno de alegría”. Pero se podría decir que la vida de Wang Manfu, un niño chino de 10 años, tiene poco de alegre: para ir al colegio tiene que caminar 4,5 kilómetros bajo la nieve y un frío que llega hasta los 10 grados bajo cero. Sin embargo, no falta nunca.

El hecho ocurrió en Zhaotong, una zona rural de la provincia de Yunnan, en el suroeste de China. “Llegó con su pelo y cejas completamente congelados, lo que desató las risas de sus 16 compañeros”, contó Fu Heng, el director de la escuela primaria Zhuan Shan Ba, al diario China Daily.

La imagen recibió más de 260 mil “me gusta” en la red social china Weibo y fue compartida otras 40 mil veces. En poco tiempo, para los usuarios, Wang Manfu se convirtió en el “niño copo de nieve”.

El chico, de familia pobre, vive en una cabaña con su abuela y su hermana más grande y no ve casi nunca a los padres, que emigraron a otras ciudades para trabajar. “Amo la escuela. Nos dan pan y leche para el almuerzo, y aprendemos muchas cosas en la clase”, dijo.

La viralización de la foto tuvo el efecto de llamar la atención de las autoridades y de los habitantes de las ricas ciudades costeras sobre las carencias que aún sufren las escuelas rurales del país. Según dijo el director del centro educativo, por la falta de recursos en las aulas aún no tienen calefacción.

Zhaotong, particularmente, es uno de los distritos más pobres de la provincia de Yunnan. En 2017, según datos del gobierno local, la ciudad contaba con más de 1,1 millones de pobres, incluidos 138 mil estudiantes de escuela primaria.

La historia de Wang desató una ola de solidaridad. La Fundación China para el Desarrollo de la Juventud de Yunnan lanzó este martes una campaña de donaciones para los niños de familias empobrecidas. Prometió dar a cada niño necesitado 500 yuanes (cerca de 75 dólares) para ayudarlos a que puedan estar bien abrigados durante el invierno.

El miércoles, la oficina provincial ya había recolectado 300.000 yuanes (61 mil dolares) en donaciones; mientras que otros 26 mil y 200 yuanes (4 mil dólares) juntó la oficina ciudadana.

Además, el gobierno ciudadano dijo que instó al Departamento de Educación a instalar cuanto antes calefacción en todas las escuelas de la zona. Los centros médicos locales también enviaran médicos para atender a los estudiantes con heridas por congelación.

Wang, por su parte, mira el futuro con optimismo. Su pueblo ahora tiene electricidad y agua corriente, y dijo que su familia está recibiendo ayuda para construir una nueva casa más cerca de la escuela. “Creo que nuestra vida será mejor”, reflexionó. (Fuente: Infobae)