Sobre los resultados del mismo, la adjunta a la dirección de la Junta Nacional de Drogas, Elena Lagomarsino, informó en el portal de Presidencia de la República que “se consolidó el proyecto de creación de un observatorio del bloque sudamericano, que está en etapa de red de puntos focales de diagnóstico para la región”.

Durante el encuentro de trabajo se presentó una iniciativa “sobre atención y tratamiento de base comunitaria, ya que se considera fundamental el fortalecimiento de ese aspecto en las políticas de drogas”.

Además, se evaluó el Plan de Acción 2011-2015 y las perspectivas para que la nueva presidencia temporal de la Unasur elabore su plan.

Por su parte, el prosecretario de la Presidencia y presidente de la Junta Nacional de Drogas (JND), Juan Andrés Roballo, señaló que “Uruguay tiene grandes expectativas depositadas en estas instancias internacionales de discusión y debate”.

“Estoy seguro que todos compartimos los puntos cardinales esenciales, que es la persona humana en el centro de las políticas de Estado, el respeto a los derechos humanos y de los marcos normativos nacionales e internacionales. Nosotros necesitamos del acompañamiento de los países que integran esta comunidad, y poder mostrarlo de manera eficiente al mundo”, añadió. Expresó que se trata de un camino de trabajo y evaluación continua que requerirá o no de rectificaciones “pero es en el que creemos”, afirmó Roballo.

El presidente de la JND afirmó que “el narcotráfico, el crimen organizado y el lavado de dinero representan problemas transnacionales y se mostró convencido de que la experiencia uruguaya pueda ayudar a mitigar esa realidad”.

El secretario general de la JND, Milton Romani, indicó que este Consejo Suramericano tiene la relevancia de propiciar planes de acción y evaluaciones propias, surgidos del trabajo y debate de las naciones integrantes del bloque en desmedro de las certificaciones extra-región que de manera unilateral evaluaban las acciones de otros países”.
Consultado sobre la actual política hegemónica y prohibicionista de drogas, Romani destacó que “se pretende hacer una mala guerra” y, enfatizó que “hay que darle una oportunidad a la salud pública, a los derechos humanos y al desarrollo con integración social”.