“Por desgracia, este fin de semana hemos alcanzado una cifra superior a los 2.000 migrantes y refugiados fallecidos” en 2015, declaró Itayi Virri, portavoz de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), en Ginebra.

La organización también indicó que desde enero llegaron unos 188.000 migrantes a Europa, sobre todo a Grecia e Italia, a través del Mediterráneo, y vaticinó que pronto se alcanzará la cifra simbólica de 200.000 personas. Unos 97.000 migrantes y refugiados alcanzaron las costas italianas y cerca de 90.500 llegaron a Grecia.

La ruta que lleva del norte de África a Italia fue la más mortífera con 1.930 fallecidos, frente a las 60 personas que murieron al intentar llegar a Grecia, generalmente desde Turquía. Esta diferencia se explica por la menor distancia entre las costas turcas y las islas griegas.

El deceso de 19 migrantes en el Canal de Sicilia el pasado fin de semana se sumó a este balance, precisó la OIM. Catorce de esas personas, cuyos cuerpos fueron trasladados al puerto siciliano de Mesina, murieron de agotamiento y sed, después de que utilizaran el agua potable para enfriar el motor del barco en el que viajaban, según los testimonios recogidos por la organización.

Reino Unido es la meta de muchos de esos migrantes, que intentan llegar hasta Calais, en el norte de Francia, para cruzar a Inglaterra desde allí, a pesar del amplio dispositivo policial en la zona. La policía francesa registró durante la madrugada del martes 600 intentos de intrusión de migrantes en el Eurotúnel, cerca de Calais, y repelió a unos 400.

La cifra es inferior a la de la madrugada anterior, cuando se produjeron 1.700 intentos de cruzar a Reino Unido.

El grupo Eurotunnel, que explota el túnel de la Mancha entre Francia y Reino Unido, anunció que estaba llevando a cabo una inspección en el corredor sur del túnel tras detectar una anomalía, lo que provocó retrasos en los trenes este martes. Según la OIM, entre 3.000 y 5.000 migrantes acampan en Calais, a la espera de encontrar una forma de atravesar el Canal de la Mancha.

Desde el 1 de junio, murieron 10 migrantes al tratar de entrar en el Eurotúnel. “Europa tiene una responsabilidad moral y política para responder (a esa crisis) de forma humanitaria”, subrayó Eugenio Ambrosi, director de la OIM para la Unión Europea.

Ambrosi también consideró que los proyectos de reforzar las barreras alrededor del puerto y del túnel “serán ineficaces para controlar las migraciones irregulares, peligrosos para los migrantes, y aumentarán las peticiones a los traficantes de personas”.

La Comisión Europea indicó que el comisario de Inmigración, Dimitris Avramopoulos, llamará el martes a los ministros del Interior francés y británico para abordar el plan de ayuda financiera de Bruselas y ver cómo puede ayudar la UE en el tratamiento de las peticiones de asilo y en la organización de los retornos.