Definieron también que realizarán trabajo “a reglamento”, y “estrictamente” en horario de clase, por lo que no corregirán ni deberes ni harán otra tarea fuera de horarios, como ser reuniones con padres, planificar, entre otras.

La idea de las docentes es generar un impacto directo en las escuelas ya que no se aprecia que trabajan varias horas fuera de clase. “Todo lo que no se nos reconoce vamos a empezar a hacerlo dentro del horario”, aseveró la dirigente de Ademu, Raquel Bruschera.

Todas estas medidas de las maestras capitalinas serán propuestas para que sean llevadas a cabo a nivel nacional en la siguiente instancia de la Federación Uruguaya de Magisterio (FUM), la cual se efectuará hoy.

Adhesión del 80%

En tanto, los profesores de Montevideo, nucleados en ADES, aseguraron ayer –en conferencia de prensa- que la directora de Secundaria, Celsa Puente “miente”, por la adhesión docente a la huelga. La jerarca dijo que fue sólo del 20%, mientras que el gremio afirmó que varió alrededor del 80%.