Los triunfos del Frente Amplio en las elecciones nacionales de octubre y noviembre de 2014 derivaron, entre otras causas, de los éxitos económicos y sociales de 10 años de gobiernos frentistas.

Un muy elevado crecimiento económico, sustentado en altos precios internacionales de nuestros productos de exportación, como en el resto de la América del Sur, y políticas económicas y sociales que facilitaron el descenso del desempleo abierto y de la informalidad, la mejora de la precariedad, un muy fuerte descenso de la pobreza y de la indigencia y la mejora de la distribución del ingreso derivado de avances significativos en los salarios reales, la mejora del empleo, y la propia baja de la pobreza con influencia del crecimiento del gasto social.

Con este contexto se realizan las elecciones departamentales. Claro que los elementos que influyen en las elecciones nacionales no son los mismos que para las elecciones departamentales. En este caso hay historias de los partidos tradicionales, las cercanías para el conocimiento de los candidatos, los problemas específicos que deben atender las intendencias departamentales y así sucesivamente.

Todo parece indicar que el Frente Amplio será seguro ganador en Montevideo y en Canelones. En Montevideo, Ana Olivera termina con una alta aceptación de su imagen y su gestión, lo cual no quiere decir que no haya problemas. El FA presenta dos muy buenos candidatos para la Intendencia, mientras que los esfuerzos de los partidos blanco y colorado por derrotar al FA terminan en un seguro fracaso electoral.

Los candidatos de la Concertación son prácticamente desconocidos, pese a los grandes esfuerzos de los grandes medios de comunicación para publicitarlos. Los partidos tradicionales cometieron innumerables errores en la elección de sus candidatos, lo que también facilita el seguro holgado triunfo del FA en Montevideo. Será el sexto consecutivo en Montevideo.

En Canelones también todo se perfila para una nueva victoria del FA, que presenta dos muy buenos candidatos para estas elecciones departamentales.

La decisión del FA de presentar candidaturas múltiples con actitudes unitarias ayuda a las posibilidades de nuestro movimiento político, atendiendo y aprendiendo de experiencias negativas como las ocurridas en las últimas elecciones departamentales en Paysandú.

Las novedades pueden darse en el interior del país. En las últimas elecciones nacionales el Frente Amplio, que nació fundamentalmente como montevideano, mostró que es un gran partido nacional. Los votos del FA del interior superaron ampliamente los votos montevideanos. Y esto es lo que permite pensar en nuevos logros del FA en el interior del país.

Además, los importantes avances económicos y sociales de los últimos 10 años también se concretaron en el interior. Después de 10 años de crecimiento vivimos en otro país. Los uruguayos ya no se van sino que retornan. El movimiento económico en el interior muestra un extraordinario dinamismo y esto es claramente perceptible viajando por el interior. Este contexto debiera servir de ayuda a la campaña electoral de mayo.

La generación de empleo, la fuerte caída de la pobreza, las mejoras significativas para los trabajadores rurales con la implementación de la ley que impone las 8 horas de trabajo, y las mejoras muy significativas en los salarios reales, que aumentaron más de 50% en estos últimos 10 años y alrededor de 250% los salarios mínimos. Importa destacar la existencia de Consejos de Salarios para los trabajadores rurales y los servicios domésticos que les otorgan otra presencia y un mayor grado de dignidad.

En las elecciones departamentales pasadas surgió el triunfo del FA en Artigas como una novedad. Para estas elecciones se presentan fuertes chances de que el FA pueda alcanzar la victoria en un bastión blanco, como es el departamento de Cerro Largo. En el litoral se siguen dando altas posibilidades de triunfo en Salto y Paysandú.

En el este se busca mantener los gobiernos departamentales de Maldonado, hoy más peleada, y Rocha. Pueden alcanzarse victorias en otros departamentos con buenos candidatos del FA, con logros económicos y sociales y con problemas en los partidos tradicionales. Ténganse presentes los problemas internos en el partido nacional y la debacle del partido colorado en las últimas elecciones nacionales.

Una última reflexión sobre estas elecciones departamentales. El FA abrió el juego a una mayor participación ciudadana con las elecciones municipales. Aunque la experiencia es muy corta, las elecciones de alcaldes han generado ciertas expectativas y se debate, por ejemplo, sobre el municipio CH de Montevideo.

En el caso de Colonia surge que el actual alcalde de Juan Lacaze es uno de los candidatos a intendentes por el FA. La semana pasada estuve en Rosario con mi amigo Fabricio Siniscalchi, uno de los candidatos a alcalde por el FA en la ciudad de Rosario. Me hizo oír uno de sus discursos y quedé gratamente sorprendido por la profundidad de los conceptos, por la fuerza de sus argumentaciones, por la fineza de su lenguaje. Un compañero de amplia experiencia política.

Fue muchos años secretario del FA y uno de los más cercanos asesores de Tabaré Vázquez en su primera presidencia. Conocedor de la política y de la gestión, es un verdadero lujo para Rosario que aparezca este candidato de tan alto nivel. Sus chances de ganar son muy altas y esperamos que lo logre.