Por: Por William Marino

El Partido Rosado solo se preocupa por sacar al Frente del Gobierno Departamental. Los Rosados no están en condiciones de ganar Montevideo, pero el Frente sí puede estar en condiciones de perder, por sus enfrentamientos, continuos y mediáticos.

Nos estamos acostumbrando a decir que sabemos qué quiere el vecino, pero en el fondo no lo escuchamos; decimos que el vecino no viene hablar con nosotros, cuando deberíamos decir que el vecino, cuando viene, lo atiende el secretario del secretario. Decimos que las Alcaldías son el Gobierno de cercanía, pero los Gobiernos de cercanía no son simples, se pueden transformar en gobiernos de corporaciones o en gobiernos de adulones y escaladores.

Estamos en época en que los “militantes sociales” van escaseando y mucho, pero están apareciendo, como hongos después de la lluvia, los mal llamados “asistentes sociales”, que son rentados, no viven en las zonas y en la mayorías de las veces, traen un “librito debajo del brazo” para interpretar lo que dicen los vecinos (trabajo de campo que le dicen) y es ahí donde comienzan a surgir errores y horrores, pues ellos trabajan para alguien y ese alguien no es el vecino de más abajo, no es el vecino de a pie.

Pero ojo que el militante social no se contrapone con el asistente social: el militante siempre vive en el barrio, no cobra sueldo y lo da todo sin esperar nada a cambio, solo la satisfacción de luchar por una vida mejor para sus semejantes. Pero los políticos cada vez los escuchan menos, aunque la gente los sigue escuchando.

En la elecciones pasadas se votaron por primera vez los Alcaldes y sus Concejos Municipales, es decir ya están ahí y llegaron para quedarse, pero no para burocratizar más el poder político, sino para trabajar con la gente y junto a la gente, para que sus sueños de utopías se vayan transformando en realidad. Para que esa gente no solo la vayan a llamar a votar cada 5 años sin saber a quién y qué vota.

Por otro lado los militantes deben comprender que los cambios, cualesquiera sean (políticos, culturales, sociales y/o financieros) no son de un día para otro, eso es lo que le deben estar diciendo al vecino en forma casi constante, pues son ellos los que más buscan la transformación del barrio; y como el gobierno Municipal es de cercanía, son el que el vecino enfrenta, dirá que no es escuchado y, cuando se exasperan, el político dirá que son “anti”. Entonces el vecino se irá para su casa, que no es dejar de hablar y de opinar, pues seguirá hablando y actuando contra el gobierno de cercanía, contra los políticos que no cumplieron con sus promesas de mejorar sus sueños, ese vecino seguirá activo y lo peor es que seguirá escuchando y viendo los medios masivos que son la expresión de la derecha.

Es por ese tema que debemos ampliar el abanico de candidatos a los Municipios de Montevideo, pues nada es seguro y aun podemos lamentar perdidas, si nos olvidamos que en el 2010 solo 4 de cada 10 votaron por los Municipios.