Por: Francisco Connio

Junto a alumnos del Liceo Nº 4 de Maldonado, los liceales lacacinos lograron clasificarse en primera instancia en una competencia regional llamada Desafío Espacial Latinoamericano (Desla). Tras ese logro vino un nuevo desafio y lograron el segundo lugar, lo que les da derecho a esa instancia mundial.

“Eso de alguna manera fue lo bueno, ahora viene lo más complicado, que es conseguir el dinero para viajar”, se sincera en diálogo con LA REPÚBLICA Luciana Cedrés, estudiante de Liceo Nº 1 de Juan Lacaze y una de las eventuales viajeras a Estados Unidos.

Pero que los lacacinos estén inmersos en el tema espacial no es nuevo porque “los estudiantes de Juan Lacaze, de los Liceos 1 y 2, estamos desde 2009 generando diferentes proyectos espaciales y concursando, logrando además ubicaciones importantes a nivel latinoamericano”, dice la estudiante que se incorporó a dichos proyectos en 2012.
Cuenta que este desafío era entre 15 equipos de toda Latinoamérica, y el proyecto para clasificar entre esos quince era “crear un establecimiento en Marte para mil personas y en el cual debíamos planificar cómo sería la estructura, la forma para poder vivir en ese lugar, la alimentación de los habitantes, en qué se ocuparían, y en definitiva cómo hacen para sobrevivir de acuerdo a los parámetros que teníamos.

Clasificamos entre los tres mejores de Latinoamérica y, como contrapartida, nos mandaron otra propuesta de un proyecto diferente. Esta vez era crear un vehículo de investigación que iba a transitar por la superficie de Marte, pero debíamos hacerlo en apenas veinte días. Debíamos estudiar su estabilidad, su forma, y además cómo iban a subsistir los científicos en ese lugar, entre otras cosas. Con ese proyecto llegamos al segundo puesto, lo que nos da la posibilidad de viajar a la final Mundial que se realiza en Cabo Kennedy en julio”.

Los alumnos que se embarcaron en este desafío pertenecen a 3º, 4º, 5º y 6º y son doce y dos tutores, “uno por parte de la institución y otro que elegimos nosotros, que es el profesor de computación, además de un grupo de apoyo de los “naser” más viejos, que incluso dejaron de estudiar”, dice la estudiante.

Cuenta que si bien el grupo lo conforman doce, “cuando estábamos trabajando en el proyecto acordamos que si nos tocaba ser segundos, como pasó, y debíamos ir la mitad como establece la organización, debíamos votar entre nosotros y elegirnos a conciencia sobre quiénes nos representarían mejor en la final mundial, aunque hay que destacar que todos trabajamos por igual en este proyecto”.

Tras muchísimas horas de esfuerzo, de estudio y dedicación, horas que incluso se les sacaron a las vacaciones, al verano y a los ratos libres, llegó el premio. Pero el camino no es fácil ya que no cuentan con el dinero para cubrir los costos de los pasajes.

“Estamos muy preocupados porque la competencia mundial empieza el 25 de julio y el único que nos ha donado un pasaje ha sido Fanapel, de acá, de Juan Lacaze. Por eso estamos golpeando puertas, hablando con autoridades, con quien sea con tal de conseguir el dinero. Sabemos que estamos en espera porque mandamos muchísimas cartas, incluida al propio presidente José Mujica.

Hemos salido a vender bonos colaboración en Juan Lacaze, en Nueva Helvecia y en lugares cercanos, solo para sumar un granito de arena para juntar lo máximo y ver qué hacer. Son 1.400 dólares por cabeza desde Carrasco a Miami, y después hasta Cabo Kennedy. Luego la estadía es absorbida por la organización. Pero es muy difícil y el dinero no aparece…”, sostiene con un dejo de angustia.

Desde 2009 “estudian” el espacio

Los lacacinos comenzaron con estos proyectos espaciales en el 2009. Ese año – cuenta la estudiante- “se planteó realizar un establecimiento en Marte y tras la final latinoamericana quedaron en tercer lugar, en 2010 fueron primeros con un establecimiento en Marte para 17.000 personas; en 2011 no se presentaron; en 2012, en la generación que empecé yo, llegamos a la final latinoamericana -ese año fue presencial en Buenos Aires- y fuimos segundos con un proyecto de un establecimiento en Mercurio pero en órbita para mil habitantes.

En 2013 fuimos segundos a nivel latinoamericano, con otro proyecto para Marte pero orbitando y este año presentamos dos proyectos, un establecimiento en Marte para 1.000 personas y un vehículo con el que ganamos el derecho a participar en la final Mundial.

Una vez en Estados Unidos los uruguayos (también concurren liceales de Maldonado) trabajarán durante casi cuatro días junto a estudiantes de otros países, por lo cual convivirán con otros idiomas y culturas así como costumbres, por lo tanto el desafío aumenta considerablemente. Y para darle una perspectiva más real y tangible con ellos trabajarán dos ingenieros de la NASA que los guiarán en el proyecto, para presentar luego el trabajo final a un grupo de jueces de la agencia espacial estadounidense.