Diversos estudios epidemológicos revelan que ingerir este condimento en gran cantidad está asociado con un aumento del riesgo de padecer cáncer gástrico.

Si además sufrimos infección por Helicobacter Pylori, la bacteria causante de úlceras en el estómago presente en al menos un 50% de los adultos, el riesgo se multiplica. Tanto es así que en el experimento que llevaron a cabo la pasada primavera Timothy L. Cover y sus colegas de la Universidad Vanderbilt con jerbos infectados con Helicobacter pylori, todos los animales que, además de la infección, comían una dieta con alto contenido de sal desarrollaron cáncer.

Los investigadores aseguran que existe una oncoproteína llamada cagA, producida por Helicobacter, que cuando está en un ambiente muy salado, podría desencadenar cáncer prácticamente en el 100% de los casos.