Por: HUGO ACEVEDO

Este tercer volumen profundiza la escrutadora mirada del autor sobre el Artigas de carne y hueso más allá de su aureola mítica, en una construcción que trasciende a lo meramente simbólico y se disocia claramente de la tradicional liturgia del bronce condensada en el imaginario ideológico conservador.

Como en los títulos anteriores, este no es un José Artigas iconográfico sino más bien radicalmente iconoclasta, que lideró una campaña emancipadora y un proyecto político transformador pero también vivió intensa y apasionadamente.

Como se recordará, esta vasta investigación histórica que devino en proyecto literario de largo aliento comenzó en 1999, con la publicación de “Artigas ñemoñaré”. Este primer libro, que inauguró la saga, se adentra en la historia de las mujeres de Artigas y de varios de sus descendientes e hijos ignorados.

En ese título inaugural, Caula diseñó las primeras claves de su particular reconstrucción de la peripecia existencial del traicionado héroe oriental, con un particular énfasis en el prolongado exilio paraguayo.

Por su parte, en “Artigas memoñaré II”, que también es fruto naturalmente de minuciosas y pacientes investigaciones, el periodista se adentra nuevamente en los laberintos de la memoria.

Si bien en el primer capítulo Caula incluyó algunas referencias a la descendencia de Artigas, la materia literaria la constituyen, en este caso, algunos de los personajes que le acompañaron en su acelerada huida y ulterior destierro en lares guaraníes.

En esta crónica de la diáspora, afloró la diversidad étnica y cultural de quienes acompañaron al cuadillo rumbo a su destino, integrada por guaraníes, correntinos, negros, riograndenses y montevideanos.

El autor describe minuciosamente cómo de ese éxodo nacieron nuevas comunidades en lares guaraníes, cuyas descendientes aún viven en territorio del hermano país.

En los dos primeros tomos de la obra aparecen en escena, entre otros, el Caciquilla, Isabel y sus hijos Juan Manuel y Vicenta, Rosalía y José María; Matilda y Roberto, Melchora, Santiago y Maria, María Esclolastica, Juliana Salinas, Pedro Mónico, Clara y Juan Simeón, Felipa y los gauchos negros Donato, Lazina, Montevideo y Ledesma

En este tercer título de “Artigas ñemoñaré” (descendientes) el autor suma a otros actores reales que compartieron la peripecia vivencial del revolucionario, como el padrino Nicolás, Santiago Felipe Cardoso, la parentela de los Pereira, mamá Francisca Antonia, los hermanos Yegros, Juan Parish, Bonpland, Andresito, Abucú, Aripí y Sepé.

Todos ellos integran el variopinto paisaje humano de este José Artigas entrañable, que siempre asumió la vida como una suerte de supremo desafío, tanto dentro como fuera de los campos de batalla.

Esta obra cierra un prolongado proyecto literario, destinado a restituir el rostro más humano del Protector de los Pueblos Libres, en tanto hombre pasional y fuertemente comprometido con su tiempo histórico.

Como los dos títulos precedentes, este libro confirma la indudable vocación artiguista de su autor, así como también sus reconocidas cualidades de avezado cronista e investigador.

Esta saga no es un mero relevamiento histórico sino una pesquisa profunda y minuciosa, que recrea el pasado pero también aterriza al icónico caudillo en los mutables territorios del presente.

(Editorial Ediciones B)