Con los votos de los legisladores del Frente Amplio (FA), el Senado sancionó ayer la ley de regulación de la marihuana, que revoluciona la normativa nacional e internacional, al ubicar a Uruguay como el primer país de América Latina que legaliza el cannabis.

El autocultivo, los clubes de membresía, el consumo medicinal y la venta que realizará el Estado serán las vías por las que los consumidores podrán acceder a la sustancia.

La producción, distribución y venta de la marihuana serán reguladas por el Estado, con el objetivo de acaparar el mercado que domina el narcotráfico, según remarcaron los senadores del FA.

Tras más de 12 horas de debate ininterrumpido, el Senado sancionó la legalización de la marihuana por 16 votos afirmativos en 29. Los trece senadores blancos y colorados votaron negativamente la nueva norma.

Con un aplauso cerrado y gritos a favor de la marihuana, los numerosos asistentes a las barras respondieron a la sanción de la ley, que el Poder Ejecutivo reglamentará, para que la venta del cannabis esté operativa a mediados de 2014. El vicepresidente Danilo Astori dispuso un breve cuarto intermedio mientras se desalojaron las barras, pasadas las 22.36 horas.

La reducción del daño de quienes consumen marihuana centró parte de la estrategia que desarrolló en sala el oficialismo, para respaldar la iniciativa. Los senadores señalaron que el narcotráfico obtiene entre US$ 20 y US$ 30 millones por la venta de marihuana al 8% de la población. Destacaron que con la venta del cannabis a través del Estado se verterán los recursos a la promoción de políticas públicas que desalienten el consumo y permitan la atención de los adictos problemáticos.

El “fracaso” de la lucha contra el narcotráfico, no solo en el país sino a nivel internacional, fue otro de los argumentos expuestos por los senadores de la coalición. En tanto, blancos y colorados apuntaron sus baterías contra los efectos que la ley tendrá en los niños y adolescentes menores de 18 años, quienes a su entender mantendrán el consumo en el mercado negro.

Los efectos que tendrá en los liceales también fueron expuestos por la oposición, para fustigar al gobierno por los resultados de la enseñanza media.

Pese a las duras críticas de blancos y colorados a la ley y, a las reiteradas alusiones negativas al presidente José Mujica, por su decisión de promover la regulación del cannabis, los senadores del FA actuaron en bloque en defensa de la norma y desestimaron las argumentaciones de los legisladores de los lemas tradicionales.

Los efectos negativos de la marihuana fueron admitidos por la bancada del FA, al señalar que no es una droga “inocua”. No obstante, consideraron que la regulación permitirá tener un mayor control sobre los consumidores.

El senador socialista Roberto Conde ofició de miembro informante, mientras que Luis Gallo del Frente Líber Seregni, la precandidata del FA, Constanza Moreira, el dirigente de la Vertiente Artiguista, Enrique Rubio, el ex ministro de Turismo, Héctor Lescano, Ernesto Agazzi del MPP, Oscar López Goldaracena de la 1001 y el también socialista Eduardo Fernández llevaron adelante la defensa de la iniciativa.

El líder de Vamos Uruguay Pedro Bordaberry, el senador del mismo sector Alfredo Solari, y los nacionalistas Jorge Larrañaga y Luis Alberto Heber fueron los principales exponentes de la oposición.

Larrañaga rechaza plebiscito

Si bien en la sesión blancos y colorados repararon en la eventual inconstitucionalidad de la norma, por “violar” el artículo 44 de la Carta Magna referido a que el Estado debe velar por la salud pública de la población, y precisar que el artículo 10° “viola la autonomía” de la ANEP, Larrañaga aseguró en sala que no impulsará un plebiscito para derogar la ley, para no afectar la campaña.

“Son momentos que distinguen a este gobierno”

El titular del Ministerio de Desarrollo Social Daniel Olesker fue una de las presencias destacadas en las barras del Senado en la pasada jornada mientras se debatía el proyecto de la marihuana.

Consultado por LA REPÚBLICA, el ministro expresó que lo llevaron a estar en ese lugar varias razones, entre las cuales destacó estar “muy de acuerdo” con este proyecto “histórico para el proceso de construcción de libertades del país”.

Además a esto le sumó su participación cuando, en el Consejo de Ministros, el presidente Mujica presentó una serie de propuestas de “convivencia”, entre las que se incluía la regulación del mercado de la marihuana. “Me tocó participar en la formulación de la estrategia para abordar estos temas y eso hizo que me involucrara aún más con ellos”, puntualizó.

El secretario de Estado argumentó también que es favorable a las políticas de reducción de daños y regulación de un consumo responsable, porque las de represión “no han dado resultados”, auque no desconoce que la marihuana tiene efectos, “no es inocua”.

Además porque “la pone en un plano de igualdad” con otras drogas que hoy son legales, y que causan mucho más daño que el cannabis en los seres humanos, como lo son el alcohol y el tabaco.

Sobre su sensación de estar ahí, Olesker aseveró visiblemente emocionado que “son momentos importantes, que distinguen a este gobierno, y las políticas sociales y de derechos humanos que promueve”.