Juan Manuel Brieva era un trabajador del diario El Popular. Juan Manuel era un militante comunista que el partido destacó a trabajar en la prensa partidaria, allí estaba su puesto de militante revolucionario, trabajaba en la parte de impresión, o sea en la rotativa. Había nacido un 5 de octubre de 1937, creemos que en el departamento de Durazno, su profesión carpintero, vivía junto a su madre, doña Elena Brieva, en una humilde casa que iba levantando sus paredes poco a poco.

Quienes trabajaron con él lo recuerdan como un compañero muy cumplidor y responsable de lo que hacía. El 30 de octubre de 1975, se encontraba en su casa trabajando en un taller que había instalado, luego de la clausura definitiva de El Popular, cuando a las dos de la tarde se presentaron dos personas de particular, armados con pistolas y les dijeron a madre e hijo que estaban detenidos, con las manos atadas y los ojos vendados ambos fueron subidos a un auto, sin dejarle siquiera avisar a un vecino que los llevaban detenidos.

Doña Elena en sus declaraciones, ya en democracia, decía que “nunca supo a dónde los llevaron, que siempre tuvo con los ojos vendados y al tercer día al corrérsele la venda ve a su hijo muy demacrado y todo sucio”. Luego de ese episodio, por la noche la suben a un auto y la dejan en un lugar oscuro que para ella “podría ser el Prado, antes de bajarla del auto un militar le da un papel que ella apreta entre sus manos creyendo que era una carta de su hijo, aunque cuando luego de caminar un trecho llega a una luz ve que era un billete, dinero, se ve que era para que se tomara el ómnibus”.

Habían pasado varios días desde su detención, cuando llega a la casa de un vecino, pues ella dice que no se animaba a ir sola a sus casa, este le dice de quedarse esa noche allí. Al día siguiente va a su casa que había sido desvalijada por militares uniformados, se les robó: heladera, cama, ropa, el primus, una cafetera de aluminio, estufa, todas las herramientas de la carpintería, prácticamente dejaron solo las paredes de la casa. En denuncias realizadas ante la Policía, se dio el numero de los “dos vehículos que realizaron la mudanza,” pues un vecino que observó todo apunto las matriculas.

Doña Elena se movió como leona, recorrió comisarías y cuarteles, fue al Comando General del Ejercito a preguntar por su hijo, “allí le dijeron que nunca había sido detenido” a lo que ella contesta “sí, porque a mí me detuvieron con él”, fue expulsada del Comando del Ejercito a punta de fusil. En plena dictadura, por un pedido de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, sobre el paradero de Juan Manuel Brieva, la dictadura contesta el 25 de mayo de 1984, que no estaba, ni estuvo detenido. Si mal no recuerdo su madre falleció el 2008, siempre esperando que su hijo llegara.

La Asociación que nuclea a los trabajadores del diario El Popular 1957-1973, solicitó la colocación de un monolito a la Junta Departamental de Montevideo que aprueba por 31 votos en 31 siendo inaugurado el 27 de junio del 2007, el mismo fue colocado a dos cuadra de su casa, en Carlos de la Vega y Paz Aguirre. Como todos los años los trabajadores de El Popular 1957-1973, estaremos esta vez junto a él.