Fue en horas de la madrugada, que a su hogar regresaba la joven F.B., de 19 años. A poco de franquear la puerta de acceso, fue sorprendida por dos individuos que empuñaban armas de fuego quienes bajo amenazas la obligaron a ingresar al inmueble.

Una vez dentro de la casa, uno quedó “custodiando” a la rehén, en tanto que el otro se aprestó a revisar el mobiliario, hasta que decidió apoderarse de joyas y dinero.

Munidos del botín emprendieron la fuga. Aparentemente abordaron un coche que los aguardaba en las proximidades y a cuyo volante había un tercer hombre. Los investigadores manejan ciertas y determinadas pistas.