Las inversiones europeas, en particular las de Finlandia, España, Holanda y Alemania, se cuentan entre las más importantes recibidas por Uruguay en los últimos años, que se traducen en más de 400 empresas de ese origen en funcionamiento en el país, equivalentes a más de la cuarta parte de las llegadas del exterior, dijo Astori, al presentar este jueves 23, junto con Nin Novoa y Aguerre, el I Foro de Inversión Europea en Uruguay, que se realizará los días 21 y 22 de junio.

En el acto realizado en Torre Ejecutiva, Astori se refirió al marco conceptual y estratégico entre Uruguay y la Unión Europea (UE) en el país, con visión a mediano y largo plazo como parte de un proyecto nacional que tiene el gobierno de Tabaré Vázquez.

Es que ese seminario se concretará bajo la coordinación del instituto Uruguay XXI y será financiado por la delegación de la UE.

“Nos convertimos en un país con una tasa de inversión que duplica la histórica, superando el 20 % del producto interno bruto en promedio y, junto con Chile, somos los que tenemos mayor capacidad de atracción de inversión” en América Latina, fundamentó el ministro de Economía y Finanzas.

Luego, el jerarca expuso los tres lineamientos fundamentales que pauta Uruguay para captar inversiones extranjeras, el primero de los cuales es crecimiento inclusivo y sostenido con respeto a los derechos humanos.

“Necesitamos estas inversiones, porque es lo que persigue el país, y, por lo tanto, las estimulamos. Hoy la sociedad uruguaya eligió esta manera de crecer que nosotros ponemos en práctica”, aseguró.

En segundo orden, se encuentra la apertura económica integralmente, en la que importa el comercio, la inversión y las políticas sociales y culturales.

“En una región (América Latina) complicada y un vecindario aún más complejo es un activo diferencial que cuenta Uruguay” destacó.

Finalmente, y como tercer lineamiento, Astori habló de la apuesta a la excelencia. “Hoy en día para Uruguay no es posible abrirse a bajos niveles de calidad y esos intentos, de apertura con calidad, beneficia a la sociedad.”

“A Uruguay no le ha ido mal en la búsqueda de nuevas inversiones porque ha sabido crear un buen clima de negocios”, remarcó el secretario de Gobierno.

Ese clima se basa en tres grandes potencialidades: instituciones fuertes y modernas, estímulos para inversión y orden macroeconómico.

Las exportaciones de Uruguay a la UE crecieron el año pasado 5 % respecto de 2015, lo cual representa una tendencia creciente desde 2014, lo que a su vez le ha permitido aumentar su participación como bloque de destino de las ventas externas del país.

El volumen de comercio entre las partes se aproxima a los 3.000 millones de euros y genera puestos de trabajo, transferencia tecnológica y obliga a analizar al país por parte de las autoridades y empresarios.

Oportunidad de ser puerta de entrada a América Latina

En tanto, el canciller Rodolfo Nin Novoa expresó que es una oportunidad visible y concreta para definir a Uruguay como “puerta de entrada” a la región.

Nin Novoa centró su exposición en aquellos elementos que configuran la relación integral y estratégica entre las partes y conforman una base política, histórica, cultural y de valores que dan el rol en lo concerniente a la atracción de inversiones pensadas en clave regional.

“Como país tenemos una batería de activos y bienes intangibles que nos posicionan de muy buena manera regional e internacionalmente y hacen de Uruguay un país de referencia en ámbitos internacionales”, enfatizó, dando a conocer experiencias vividas con numerosos empresarios europeos que dan cuento de ello.

Recordó que el marco institucional se configura por el acuerdo marco de cooperación firmado en 1992 con el fin de promover las relaciones bilaterales que invoca principios democráticos, respeto a los derechos humanos y provisiones para diversificación productiva e incremento de inversiones.

“La relación con la UE se consolidó como una de las principales metas en materia de política exterior de Uruguay, y en el presente es fluida, intensa en términos económicos, políticos y culturales”, remarcó Nin, quien reconoció que “somos ferviente impulsor de las negociaciones Mercosur-Unión Europea” para intensificar los vínculos comerciales.

Informó que Uruguay tiene acuerdos de promoción de inversiones con 15 países europeos, convenios para evitar la doble tributación con ocho, de intercambio de información tributaria con nueve países y de seguridad con 10. También, que participa activamente en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

“Estos instrumentos bilaterales son fruto de intenso trabajo y constituyen un tejido institucional indispensable para el crecimiento de flujos de inversiones y negocios”, sostuvo.

“En este contexto internacional complejo, pautado por amenazas sombrías y anuncios de prácticas proteccionistas que no le hacen bien a nadie, y menos aún a países de dimensiones pequeñas con excedentes exportables, Uruguay tiene la oportunidad de liderar con mayor firmeza y eficacia un vínculo renovado con las empresas europeas que exploren alternativas en América Latina”, afirmó.

Diferenciación productiva

A su vez, el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Tabaré Aguerre, sintetizó que la diferenciación de la producción uruguaya, específicamente en alimentación, forestación y servicios globales, “es clave” para vender internacionalmente e insertar valores en cadenas que cada vez “son más complejas y con mayor cantidad de participantes”.

Por su parte, el director ejecutivo de Uruguay XXI, Antonio Carámbula, manifestó que la inversión directa europea al país “es uno de los motores” de crecimiento nacional y que los principales rubros a dialogar como oportunidades son infraestructura, energía, agronegocios, transporte y logística e industria de servicios globales.

El foro está dirigido a empresas y líderes empresariales europeos interesados en desarrollar nuevos negocios en un país que es la puerta de entrada a mercados latinoamericanos. Los participantes tendrán la oportunidad de conocer las contrapartes locales y autoridades nacionales, dialogar sobre experiencias corporativas de los referentes de inversiones y mantener reuniones personalizadas con potenciales socios en Uruguay.

A su vez, podrán realizar visitas técnicas a empresas de interés, conocer las zonas francas y parques industriales y conocer el régimen de promoción de inversiones de que dispone Uruguay.