El Intendente de Montevideo, Daniel Martínez, presente junto a otras autoridades, expresó: “José D’Elía sólo podía hablar con el corazón porque, para mí, fue como un segundo padre, además de un maestro de generaciones por su ejemplo de vida. Lo conocí en la reorganización del movimiento sindical clandestino y es difícil poder explicar lo que significó el Pepe D’Elía a lo largo de mi vida como militante sindical”.

Martínez agregó: “Muchas veces discrepé con él, porque a veces veníamos con un ímpetu y siempre el Pepe nos enseñaba con su tranquilidad, su respeto, con su capacidad de relacionarse con quien fuera, siendo tolerante”.

El Intendente recordó que José D’Elía siempre enseñaba que “el movimiento sindical clasista no está sólo para temas reivindicativos, siempre tiene que contribuir a la toma de conciencia, a dar un salto cualitativo que permita valorizar el salto de conciencia en sí a conciencia para sí, por lo que se podrá ganar el conflicto, se podrá triunfar en lo económico, pero si ese conflicto no logró que el pueblo comprenda la lucha de los trabajadores sino que la juzgue negativamente, se habrá perdido”.

Martínez concluyó rememorando otra de las experiencias vividas junto a D’Elía, cuando señalaba que la solidaridad hay que devolverla a quien la necesita, al que no tiene nada, al que está desposeído, al que se encuentra luchando por una causa justa y no tiene a quien recurrir.

“Por eso es tan justo y bienvenido este homenaje, porque el Pepe D’Elía representó lo mejor de la lucha del movimiento sindical uruguayo, a la mejor historia de hacer política y de contribuir a luchar por una sociedad mejor”, resaltó.

En un sector de la plaza se ubicó el Memorial a D’Elía. La obra surgió del concurso realizado en el año 2014 y fue realizada por un equipo integrado por los arquitectos Carolina Lecuna, Daniel Alonso y Daniel Palermo.