El expresidente Jorge Batlle afirmó que Uruguay “es un país carísimo” en el que “los costos suben”. En tal sentido, escribió en Facebook que “en los dos períodos de gobierno del Frente Amplio (FA), la administración pública ingresó 60 mil empleados, con un costo promedio sin impuestos de 44 millones de dólares por mes”. Para el colorado, fueron “los gastos sociales que, sin una producción que compense, aumentaron el costo fijo del Estado”. “Eso se pagó con aumentos de impuestos y aumentos de deudas, a lo que se le agrega el efecto negativo de aumentar las tarifas públicas”, apuntó.

Batlle citó que hay un escenario mundial de menor crecimiento de la economía y que hay una caída de exportaciones a nivel global, pero recalcó que “no hay  que creer que en realidad el problema es el resto del mundo”. Según el expresidente, “Uruguay está mal, está más caro que sus competidores y también más caro como país que hace 20 años”.

A modo de explicar la situación, recordó que a fin de su mandato el dólar estaba a $26 y con el FA llegó a los 18 pesos. “La mercadería más barata que había en el Uruguay era el dólar”, ironizó, previo a sostener que este país era “el más caro del mundo” y “eso se transfirió a los costos de producción internos”. “Los precios son elásticos, en el mundo suben y bajan, los costos son fijos, es muy difícil que bajen, y esa es la situación de la producción uruguaya”, manifestó.

Acto seguido, uso el ejemplo de Paylana para opinar que tras el envío a seguro de paro de sus trabajadores y la imposibilidad de pagar los préstamos del Fondes, “hemos perdido 100 años de esfuerzo, de formación técnica, de trabajadores especializados, de una industria noble en la que el Uruguay gracias al impulso de Luis Batlle Berres llegó a ser el segundo productor de tops del mundo, después de Francia”. “Por ignorancia y mala gestión la izquierda ha destruido el trabajo obrero”, sentenció.

De esta forma, tras enumerar críticas, el expresidente subrayó que “este espectáculo triste de la industria básica del país” es el que “el gobierno tiene que resolver cambiando su política”. “Naturalmente no es con una comisión de competitividad que se resuelve, sino reconociendo y enfrentando la realidad”.

“El gobierno no se anima”

Batlle ha dedicado sus últimas columnas de opinión a reflexionar sobre la presunta crisis económica que atraviesa Uruguay y que a su juicio tenderá a agravarse. Según agregó en esta ocasión, “el gobierno no se anima a enfrentar la realidad”, por lo que “tendremos años difíciles”. “Los que más sufren son siempre los que menos tienen. Menos educación, menos oportunidades. Esos son los primeros excluidos. No hay inclusión en un país cerrado”, sentenció en tal sentido.