El mismo está dirigido a los equipos de trabajo de los 158 Clubes de todo el país, tanto de gestión oficial como en convenio con Organizaciones de la Sociedad Civil.

En este sentido se pretenden generar instancias de intercambio, sistematización y reflexión conceptual sobre las prácticas educativas que permitan continuar pensando alternativas y acompañen los procesos de cambio social en el contexto histórico actual.

 

Los Clubes de Niños y Adolescentes son centros socioeducativos de atención diaria, promoción y protección de derechos de niños, niñas y adolescentes, que junto con la acción de la familia y de las instituciones de educación formal trabajan en la educación, socialización, desarrollo, crianza y mejora de su calidad de vida, contribuyendo al desarrollo integral y pleno, y a la potenciación de sus capacidades, autonomía e integración ciudadana.

 

En estos Centros los Equipos de trabajo interdisciplinarios planifican y llevan adelante actividades educativas, lúdico recreativas, de apoyo pedagógico, de asistencia y promoción socio-cultural; ofreciendo a los niños, niñas y adolescentes un espacio educativo de socialización, recreación y promoción del desarrollo integral en sus diferentes áreas, interviniendo sobre los factores condicionantes que dificulten o no permitan el mismo.

 

Asimismo, apoyan e impulsan a las familias y otros actores comunitarios para el pleno y efectivo ejercicio de los derechos de los niños, niñas y adolescentes, sosteniendo y acompañando a las mismas en la crianza e intentando fortalecer sus capacidades para que puedan asumir sus funciones de forma más autónoma. Centran sus acciones principalmente en aquellas situaciones de especial vulnerabilidad, promoviendo y protegiendo el acceso y la integración a espacios sociales que les pertenecen por derecho: educación, salud, cultura.

 

Los Clubes son también propuestas de extensión del tiempo educativo y de cuidado, en el entendido de que incorporan nuevos contenidos educativos, complementando los de la educación formal, y amplían el tiempo del cuidado infantil (hasta 9 horas diarias incluyendo la escuela). Ofrecen su atención diaria contra-horario escolar.

Están destinados a niños, niñas y adolescentes entre 5 y 15 años, o hasta la culminación del ciclo escolar, priorizando aquellos que encuentran vulnerado el acceso al ejercicio de sus derechos. No obstante se apunta a la incorporación de niños y niñas de distintos contextos socio-culturales, más allá del grado de vulneración de derechos, si es que lo hay.