El reconocido grupo inversor chino, Shandong Broma Fishery Group Co.Ltd, finalmente desembarcará en nuestro país. La paciente espera de meses e incluso de años dio sus frutos y en los pasillos de la Cancilleríase respira con alivio tras la confirmación. La reciente gira del Presidente de la República Tabaré Vázquez a China en el marco del “Acuerdo Estratégico” celebrado entre ambos países aceleró el proyecto que incluirá la construcción de un puerto al Oeste de Montevideo con una inversión inicial de unos 200 millones de dólares y dará . En noviembre, arribarán al país directivos del Grupo que ya mantuvieron contactos y reuniones de trabajo al más alto nivel con el gobierno uruguayo, antes y durante el viaje del Presidente a la República Popular China. Durante la cumbre Uruguay-China, los empresarios se contactaron con el ministro de Economía y Finanzas Danilo Astori, con la ministra de Industria, Energía y Minería Carolina Cosse, con el ministro de Ganadería Tabaré Aguerre, con el Director de Uruguay XXI Antonio Carámbula, con la presidenta de Ancap Marta Jara y con el Embajador uruguayo en China Fernando Lugris.

Fuentes de la Cancillería dijeron a LA REPUBLICA que la empresa “se encuentra en las tratativas finales para la compra de un terreno de 28 hectáreas” al oeste de la capital. El proyecto incluye la reparación de barcos de pesca de alta mar, así como para el abastecimiento de todos los recursos necesarios para el funcionamiento de las naves y sus tripulaciones, y la construcción de una planta para el depósito, congelado y en un futuro, el procesamiento de los productos de alta mar así como producción de harina de pescado.

¿Por qué Uruguay?

En la actualidad hay 164 empresas que se dedican a la pesca de alta mar en China. Estas empresas cuentan con más de 3.000 barcos de pesca de alta mar distribuidos en unos 30 países y en aguas internacionales como los océanos Atlántico, Indico y el Pacífico. Sin embargo, las compañías de pesca de alta mar de China se dedican mayoritariamente a la captura y la producción como su actividad principal, pero están desprovistas de una base terrestre de pesca fuera del país, dependiendo de las compañías extranjeras para la reparación de los barcos pesqueros, el aprovisionamiento y suministro, y la elaboración y la preparación de las capturas causando pérdidas de eficiencia y en los beneficios, lo que incrementa el coste de producción. Al final, resulta muy difícil afrontar los desafíos en el desarrollo de la industrialización de la pesca internacional. A fin de satisfacer las necesidades de la pesca en alta mar, ampliar la cadena de producción, disminuir los gastos de ida y vuelta entre China y las zonas de pesca en el Atlántico oeste y Pacífico este, bajar la costes de producción e incrementar la eficiencia, luego de muchos estudios e investigaciones, Shandong Baoma Fishery Group Co. Ltd. decidió fundar una base pesquera especial para naves de alta mar en Uruguay. En abril de este año, el principal de la firma Jiang Hongiun, dijo a LA REPUBLICA que el “objetivo principal es construir una base logística para la reparación, mantenimiento y suministro de recursos materiales para flotas pesqueras del Atlantico Sur”.Explicó que “hay gran cantidad de barcos pesqueros trabajando en el atlántico sur, y cada dos años deben regresar a China para ser reparados por completo, eso es muy costoso. Por eso es necesario construir en un país de la región un puerto que sirva de base de pesquería y que esté preparado para la reparación de los barcos, el congelamiento de los productos del mar y su depósito”.

“Se eligió Uruguay para convertirlo en una base de reparación y suministro de recursos materiales para todos esos barcos de China, de Taiwan y otros países que pescan en Atlántico Sur. Conocemos el país porque estuvimos varias veces por nuestros negocios y después de evaluarlo, lo consideramos el lugar más propicio para construir el puerto. Por eso decidimos invertir en el país”, agregó.

Factoría y depósito 

En el mismo se proyecta la construcción de dos muelles de 800 metros de largo y 60 metros de ancho que incluirá dos amarraderos de cincuenta mil toneladas (50.000 Toneladas), tres amarraderos de treinta mil toneladas (30.000 Toneladas) y cuatro amarraderos de veinte mil toneladas (20.000 Toneladas), una fábrica de reparación de barcos de cuarenta mil metros cuadrados (40.000 m2), una planta de elaboración de productos acuáticos de cincuenta mil toneladas (50.000 Toneladas), una fábrica de manufacturación de hielo de diez mil toneladas (10.000 Toneladas), un depósito de combustible de veinte mil toneladas (20.000 Toneladas), un campo de estiba de contenedores, un edificio de oficinas y un edificio de alojamiento y comedor de los empleados. El costo de la obra se estima en US$ 210.000.000 en una primera etapa.

Una vez finalizado el proyecto se estima que por el puerto circularán dos millones de toneladas de mercadería por año, se procesarán 230.000 toneladas de productos acuáticos –como calamares- y se repararán 500 barcos de alta mar por año. Asimismo, se estima la creación de 286 puestos de trabajo directo y una cantidad muy importante de puestos de trabajo indirectos necesarios para proveer de suministros a los barcos que se abastecerán.