Según indicó Murro, se definieron una serie de objetivos a tener en cuenta entre los que se destaca promover aumentos salariales diferenciales atendiendo la situación de los trabajadores con ingresos sumergidos.

Asimismo, tal como informó, se intentará compatibilizar el crecimiento de salario real con la necesidad de atender los elevados niveles de empleo que el país tiene, y por ende continuar creando puestos de trabajo.

De igual forma, el gobierno acordó proteger las mejoras salariales obtenidas en los últimos 10 años, asegurando el mantenimiento de los niveles de salario real actuales, y atender el dilema entre salario y competitividad de los sectores exportadores de manera que el país se pueda seguir desarrollando y creciendo.

Para el Ejecutivo, será importante “contemplar la heterogeneidad entre los diversos sectores de actividad y a la vez promover en la negociación colectiva la mejora de las condiciones de trabajo, la calidad del empleo, la capacitación de trabajadores y empresarios y el Sistema Nacional de Cuidados, en el marco de la estrategia de cultura de trabajo para el desarrollo”.

“No son solo pautas salariales, son lineamientos porque entendemos que el conjunto de parámetros tienen que ver con factores que influyen en la mejora de las condiciones de trabajo y en el desarrollo de las empresas”, argumentó Murro.

El jerarca explicó que cuando se habla de la heterogeneidad de los sectores, se refieren a su clasificación en tres tipos. Por un lado los sectores más dinámicos (los que tengan un crecimiento mayor al 4 % anual), en el otro extremo los sectores con problema (sectores que son beneficiarios de subsidios del Estado, en riesgo de empleo, con envíos importantes a seguro de paro, con problemas de competitividad), y entre ambos un tercer sector denominado “medio”. En este sentido, aclaró que se promoverá la autoclasificación a cargo de las partes. “Se autoclasificarán entre empresarios y trabajadores a través de sus organizaciones representativas”, explicó.

Según se indicó, el gobierno promueve los incentivos por productividad y serán a nivel de empresas, de conjunto de empresas o por rama. En todos los casos los incentivos deberán estar por encima de los mínimos establecidos para la rama de actividad.

Murro comunicó que “estos serán los lineamientos que llevarán adelante los negociadores del Poder Ejecutivo en esta sexta ronda”. Al respecto, manifestó que “se establece inicialmente un período de negociación de 90 días a partir de hoy, pudiendo haber alguna excepción de un plazo mayor que, fundamentada, atenderá el Ejecutivo”.

Una vez vencidos los plazos, se procederá a votar según las normas establecidas en la Ley de Consejos de Salarios y en el Convenio 131 de la OIT.

El ministro de Trabajo aclaró que existe una pluralidad de factores que convergen en estos lineamientos y que deben ser vistos como un conjunto.

“Habló del compromiso que tiene el Gobierno con el mantenimiento y mejora del salario en función del importante incremento de los últimos 10 años. “Estos lineamientos en lo salarial están en consonancia con la política del Gobierno para disminuir la inflación en los próximos años”, señaló.

Murro expresó su “satisfacción por el resultado del trabajo conjunto de profesionales de los ministerios de Economía y Trabajo”, y aseguró que, de igual forma trabajarán —junto a OPP— en los lineamientos del sector público en consonancia con el presupuesto nacional, tarea en la que ya están embarcados y para lo cual resta tiempo.