Por: Marcelo Bustamante

Una de las buenas noticias que tendrán varios trabajadores, cuyas fuentes de trabajo están peligrando, es la puesta en práctica del Fondo para el Desarrollo (Fondes) con recursos provenientes del BROU. Este apoyará proyectos productivos, algunos de los cuales serán empresas rescatadas a través de la autogestión.
A mitad de febrero se conformará un equipo técnico que analizará los proyectos presentados, entre los que se encuentran Metzen y Sena, Paylana y Coopima. Ya está compuesto un equipo interministerial conformado por la OPP e Industria que definirá los montos a asignar cada año.
El ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, explicó que ya se aprobó la reglamentación del Fondes, y existe una lista de iniciativas a analizar.
Es altamente probable que se lleve a cabo la reapertura de Metzen y Sena. Hay un nuevo estudio de viabilidad con los actuales precios de la materia prima, y según dijo el ministro, esta fábrica estaría en condiciones de ser altamente competitiva tanto a nivel nacional como regional.
Sobre fines de enero, el día 26, el propio titular de Trabajo, y el ministro de Industria, Roberto Kreimerman, asistirán a la fábrica para conversar con los trabajadores. Dijo que hay un avance dado que el recurso de inconstitucionalidad presentado por los propietarios quedó desestimado por la Justicia. El 1º de febrero se levanta la feria judicial y puede sustanciarse la liquidación de la empresa.
Otro emprendimiento con posibilidad de reactivarse es Paylana. La cartera de Industria está realizando estudios técnicos de alto nivel para definir las posibilidades económicas para que esta fábrica siga trabajando.
En tanto, las gestiones que realizara el presidente José Mujica con su par brasileña Dilma Rousseff está teniendo resultado. El 11 de enero visitó San José el vicegobernador de Río Grande del Sur, Beto Gris, a fin de acordar lo que será la recuperación de la cooperativa Coopima, ex Polímeros del Uruguay.
La planta se encargaba de la elaboración de la fibra poliéster. El acuerdo alcanzado entre ambos gobiernos, el uruguayo y la gobernación de Río Grande, es traer a nuestro país el PET (plástico molido) a fin de elaborar aquí la fibra de poliéster que sería vendida a una cooperativa en Minas Gerais para la realización de prendas de vestir.
El ministro Brenta indicó que los inversores brasileños manejan la posibilidad de instalar plantas para el lavado y molienda de botellas de plástico, y con ese material hacer el hilado.
Los trabajadores de Coopima están esperando los recursos del Fondo para el Desarrollo (Fondes) para la reactivación productiva. Según Brenta, este proyecto cuenta con un mercado seguro, pasible de ser autosustentable y en el que participarían unas 60 personas. En unos días, un grupo de cooperativistas uruguayos viajará a Brasil para determinar las especificidades del producto que envían.
Pero el caso de la planta maragata no es la única que tendría buenas noticias en el corto tiempo.
También existen posibilidades para que la curtiembre Kindale de Florida funcione como cooperativa si obtiene capital del Fondes. Según explicó el ministro Kreimerman, este emprendimiento se encuentra en una etapa inicial de desarrollo, por lo cual demoraría algo más que Metzen y Sena, Paylana y Coopima, que ya están más avanzadas.
Incluso, dijo Brenta, con estos recursos se pueden reforzar otros emprendimientos cooperativos ya existentes, como Funsa, Envidrio y el molino Santa Rosa.
El Banco República aportó al Fondes en 2010 un total de U$S 45 millones. Este monto representó el 30% de las utilidades que tuvo el BROU en ese año. A esto se sumaría el aporte del 2011 al fondo, que rondaría los U$S 70 millones.
Con los casos de Metzen y Sena, Paylana, Coopima y Kindale se estaría preservando un millar de puestos de trabajo que funcionarían bajo la modalidad cooperativa.
Brenta recordó que el propio presidente Mujica anunció que el 2012 era el año de la autogestión. “Desde hace tiempo que se están trabajando en estos proyectos, y hay esperanza en la gente y se le debe dar una respuesta”, concluyó.