El paso al costado de Fasano, se debió, según su presentación ante el Ministerio encargado de supervisar todo el proceso de adjudicación, a la comprobación de 20 notorias irregularidades que empañan a su entender la cristalinidad de la convocatoria.

Fasano acusó a un grupo minoritario de decisores de violar las normas de la convocatoria, torciendo el análisis garantista del Llamado e influyendo subjetivamente para dar vuelta un resultado objetivo que lo ubicaba en el primer lugar de los oferentes.

Detalla en su denuncia, uno por uno, todos los obstáculos discriminatorios que tuvo que denunciar y superar, pero al trascender que los resultados que lo desplazaron del primer lugar objetivo al último lugar subjetivo fueron aprobados por tres delegados cuestionados por implicancias, decidió retirarse del proceso competitivo.

Explica en su escrito que es consciente que la decisión de la CHAI no es vinculante y que el Presidente de la República es el que decidirá en definitiva, pero que no expondrá a Mujica al costo político que significaría la posibilidad de modificar el informe de su Comisión Asesora.

En su extenso alegato, explica las razones de porqué fue obligado a ser el único oferente que se presentó a título personal sin sociedad anónima, revelando su conversación con el sub-secretario Ortuño a quien calificó de ‘’operador principal de todo este proceso’’, así como el prejuzgamiento de que fue objeto públicamente por una de las 10 organizaciones de la CHAI, que sin embargo no se excusó y procedió a ubicarlo en el último lugar de la puntuación subjetiva, desplazándolo del tercer lugar en que se encontraba, pese a haber arrancado ante sus rivales, con 18 puntos menos al haber sido el único que pidió un solo canal HD.

Reveló también un diálogo con el Presidente de la CHAI, donde éste preguntóporqué no se presentó al llamado comunitario en lugar del llamado comercial, deduciendo que su presencia en las ligas mayores no era bien vista por los poderosos intereses en juego.

Declaró además que la única forma de sacarlo fuera del juego, ya que se encontraba en el primer lugar de los 6 segmentos de puntuación objetiva o tercero en la general aun contando los 18 puntos en contra con los que arrancó por ser el único que pidió un solo canal , era clasificarlo último en el único segmento de puntuación subjetiva, denominado ‘’evaluación global’’. Y así fue, lo ubicaron último, pasándolo al cuarto lugar general, posición que no tiene ninguna chance de adjudicación, ya que solo los tres primeros, son potencialmente elegibles. Si lo calificaban penúltimo en la evaluación subjetiva tampoco podía perder el tercer lugar en la general, pero lo puntuaron último.

También denunció que para poder desplazarlo tuvieron que darle al que iba penúltimo en la calificación de los 6 segmentos objetivos, (Consorcio Pop), el primer lugar del segmento subjetivo, para poder así lograr el tercer puesto que tenía Fasano en la clasificación general, aun siendo el único de los 6 oferentes que arrancaba con 18 puntos abajo por pedir un solo canal.

Denunció también que cuando vieron que su puntaje era inalcanzable inventaron la idea de que los que pidieron un solo canal no podían obtener el canal de alta definición, el único posible para competir en televisión digital y él era el único de los seis oferentes que estaba en esa condición. Y si bien reconoce que después dieron una vergonzosa marcha atrás, la maniobra con nombre y apellido existió.

Dijo que la CHAI le mintió al Ministro al decir que su inversión era de U$S 600.000 y por lo tanto escasa, cuando su proyecto decía con toda claridad, aportando documentación escrita, que era de un millón de dólares, más todo su patrimonio y solo para un canal, mientras que solo dos propuestas lo superaban con U$S 1.600.000 (VTV) y U$S 1.400.000 (El País), pero para financiar dos canales cada uno, mientras las dos propuestas que quedaron en primer y tercer lugar no justificaban ni un solo peso de aporte propio, ni demostraron su solvencia económica y solo expresaron la esperanza de poder obtener fondos, de entidades gubernamentales o de la venta de valores negociables.Añadió luego que también la CHAI manipuló las cifras confundiendo deliberadamente costo de compra de derechos de ficción con costos de producción propia.

Más adelante dice que también le mintieron al Ministro en los plazos para obtener el punto de equilibrio y en afirmar que La Diaria y el Consorcio Pop (productora Oz) fueron los que más invertían en programación U$S 5.000.000 la primera y U$S 4.600.000 la segunda, pero para dos canales, mientras Fasano invertía U$S 2.500.000 para un solo canal. El denunciante indicó en su protesta que esos dos proyectos no invierten un solo peso propio en sus propuestas y no indican monto cierto y comprobable ni solvencia económica alguna, mal pueden entonces prometer que se hará una programación de esos montos, y califica de no creíble esa situación.

Fustiga también a la CHAI por ocultar todas las propuestas innovadoras de su proyecto, las que describe pormenorizadamente.

Califica de ‘’realismo mágico’’ la previsión del proyecto que lo desplazó, que afirma que va a capturar U$S 7.400.000 anuales de publicidad, más del doble de lo que se propone su proyecto.

Finalmente le da mucha importancia al desmembramiento de la CHAI al renunciar cuatro de las organizaciones que la integran y al negarse las seis restantes, tres de ellas cuestionadas por implicancias, (una por prejuzgamiento, otra por haber apoyado previamente uno de los proyectos que es el caso de Gabriel Kaplúny otra por sugerir que no debía Fasano haber entrado en este llamado a lo que hay que sumar el intento de excluirlo de un canal de alta definición) a revelar cómo votó cada una en la evaluación subjetiva.

Revela además que muchos días antes de que se hiciera pública la puntuación de la CHAI, labró un acta en escritura pública, para darle fecha cierta, denunciando que estaba en conocimiento de informaciones fidedignas que aseguraban que esa Comisión ya tenía decidido quiénes serían los tres primeros lugares del llamado, dando los nombres en esa acta notarial. Afirmó que acertó los tres, pese a que dos de ellas, ni siquiera podían presentarse por no acreditar solvencia, requisito inexcusable para la presentación.