Partirán llenos de orgullo a representar a nuestro país elaborando un transbordador para Marte. El viaje es una historia de muchísimo esfuerzo, tanto de dedicación al proyecto como para conseguir el dinero para viajar, ya que increíblemente cuando se dan estas oportunidades no hay fondos en Secundaria ya destinados para que los estudiantes no pierdan energía en saber cómo van a hacer para poder viajar. Este esfuerzo empezó en octubre del año pasado y les significó estudiar y trabajar en el proyecto mientras los otros liceales disfrutaban de vacaciones, por lo que tampoco tuvieron feriados. En cuanto al dinero para pagar la estadía de cinco de los 10 días que van a estar y los pasajes, Miriam Oliveira, madre de una de las alumnas que viajarán, dijo que “la verdad, después que salió la primera nota en LA REPÚBLICA se empezaron a concretar varias donaciones que hasta el momento eran promesas”, contó.

Así recibieron donaciones de Montes del Plata, Fanapel, Antel y muchísima gente de Juan Lacaze, que aportó lo que podía gracias a unos bonos solidarios que la imprenta de la escuela industrial de Juan Lacaze imprimió gratuitamente, así como también el diputado Ricardo Planchón, que donó 10 mil pesos. “Con eso se recaudó para los pasajes, Antel pagó tres pasajes. También la Asociación de Despachantes de Aduana donó dos mil dólares pero los tuvimos que devolver para que pasara a través de Secundaria. Esperemos que llegue a nosotros en tiempo y forma”, indicó Miriam. De todas formas, ya que faltan menos de 24 horas para que Secundaria envíe el dinero, los padres de los chicos tienen un plan B y en todo caso esperan reponer ese dinero cuando Secundaria lo entregue. Vale recordar que en 2010, en una experiencia similar, se dio la paradoja de que el dinero de Secundaria llegó cuando los chicos regresaron del viaje.
Una base y un transbordador

Lo primero que presentaron a la NASA fue un proyecto de una base para Marte, así quedaron finalistas el 17 mayo. Lo que crearon fue un establecimiento en Marte para mil personas y en el cual debían planificar cómo sería la estructura, la forma para poder vivir en ese lugar, la alimentación de los habitantes, en qué se ocuparían, y en definitiva cómo hacen para sobrevivir de acuerdo a los parámetros marcianos.
Luego debieron presentar un segundo proyecto que era el transbordardor y entonces quedaron en segundo lugar de Latinoamérica. Esta vez debieron crear un vehículo de investigación que iba a transitar por la superficie de Marte, pero tuvieron que hacerlo en apenas veinte días. Debíamos estudiar su estabilidad, su forma, y además cómo iban a subsistir los científicos en ese lugar, entre otras cosas. Pero que los lacacinos estén inmersos en el tema espacial no es nuevo porque los estudiantes de Juan Lacaze, de los Liceos 1 y 2, están desde 2009 generando diferentes proyectos espaciales y concursando.
Cabe destacar que los alumnos que se embarcaron en este desafío pertenecen a 3º, 4º, 5º y 6º y al principio fueron doce y dos tutores, uno por parte de la institución y otro que eligieron los alumnos, que fue el profesor de computación, además de un grupo de apoyo de los “naser” más viejos.
A pesar de que el grupo lo conforman doce, cuando estaban trabajando en el proyecto acordaron que si les tocaba ser segundos, como pasó, y debía ir la mitad como establece la organización, iban a votar entre ellos y elegir a conciencia sobre quiénes los representarían mejor en la final mundial.
“Ahora cuando lleguen a la NASA formarán un grupo para trabajar en conjunto con estudiantes de Orlando de EEUU, de Inglaterra y de China. Ya están en contacto y los chicos de China están muy emocionados y les están enseñando español, aunque el idioma que van a hablar es inglés. Están muy emocionados, los chicos de Orlando quieren organizar una salida”, contó Miriam. Es así que convivirán con otros idiomas y culturas por lo tanto el desafío aumenta considerablemente. Y para darle una perspectiva más real y tangible, con ellos trabajarán dos ingenieros de la NASA que los guiarán en el proyecto, para presentar luego el trabajo final a un grupo de jueces de la agencia espacial estadounidense.