Según sostiene el diario Canelones hoy, los vecinos de Cerrillos se movilizaron en abril del año pasado ante las autoridades pertinentes, realizando algunas manifestaciones entre ellas marchas con pancartas por las calles de la ciudad y hasta el propio establecimiento ganadero ubicado a pocas cuadras de la ciudad.

El rechazo a las actividades contaminantes de la empresa crecían a medida que transcurría el tiempo y la proliferación de moscas y roedores en los alrededores se hacía evidente, además del ruido y el olor que emanaba, el hacinamiento de ganado en el establecimiento.

Paralelamente, se desarrollaron diversas instancias a cargo de Dinama, Intendencia, MGAP y el ámbito judicial. Los propios vecinos incluso comparecieron ante el juez denunciando la cría y el acopio de ganado que emana gases y todo tipo de tóxicos, lo que estaría violando la ley.

Si bien se suspendieron las actividades por un tiempo, con el paso de los meses retomaron las actividades generando nuevas instancias contaminantes y despertando la movilización vecinal.

Finalmente la Dinama resolvió el cese de las actividades del establecimiento que se debe cumplir como máximo al final de agosto.