Por: Por Marcelo Hernández

En definitiva, la adolescencia es la etapa de la que deben emerger adultos, responsables y autónomos. Esa es la tarea, el trabajo, que debe realizar la familia. Una adecuada dosis de factores nutricios y de factores normativos, ambos presentes, si bien no garantiza, por lo menos dan las mayores probabilidades de atravesarla exitosamente.

En definitiva, la familia transmitirá los valores que viva, establecerá sus normas, y seguramente hará ambas cosas basada en el amor incondicional a sus hijos.

Las drogas y el alcohol

Al ser consultada acerca de cuál es la forma en que deben hablar los padres con sus hijos para evitar o minimizar los riesgos en el consumo de drogas, la experta puntualizó que “siempre les digo a los padres que no hablen mucho. Los padres y madres -y fundamentalmente las madres- tenemos una tendencia ancestral a explayarnos, a repetir los conceptos y las normas. Yo afirmo, y me hubiera gustado que alguien me lo dijera a mí, cuando era una madre muy joven, que alcanza con decirlas dos veces: una vez para que la conozcan, y otra para que la entiendan.

Repetir una norma, una orden, o una sugerencia cien veces, no da garantía de que se cumpla. Es más: quizás sea contraproducente tanta repetición. Los chicos lo dicen con expresiones muy gráficas: “me come la oreja”, “me atomiza”. Entonces, hablar claramente, y fundamentalmente escuchar lo que ellos tienen para decir, su opinión, sus sentires, sus deseos.

Y escucharlos en momentos adecuados. No cuando nosotros tenemos un ratito, y les preguntamos, y nos ofendemos porque no responden. Tienen sus propios tiempos. Escuchar, discutir, elaborar de común acuerdo las normas, que sean pocas y no repetirlas. Y obviamente, hay cosas básicas que no deberían ser motivo de discusión: relacionarse con respeto, no a la violencia -venga de donde venga-, estudio, descanso, alimentación, higiene”.

Crece en las chicas

Al preguntársele por dónde ve que surge esa relación tan estrecha entre los adolescentes y el alcohol y si es realmente mayor el consumo de alcohol en esas edades en la actualidad o es que todos los temas están mucho más visibles debido a la proliferación de lugares donde exponerse (redes sociales, celulares, etc.), la médica señaló que “sin duda es mayor el consumo, si bien no hay estadísticas de muy largo plazo.

Pero el consumo viene en aumento, y cada vez el inicio se da en edades más tempranas. Actualmente es a los 12,5 años, y de esos chicos de entre 12 y 14 años, el 30% consiguen el alcohol en su propio hogar. Por otra parte, aparece el consumo en chicas adolescentes, y este sí es un consumo nuevo. Y junto con el alcohol, aparecen fenómenos directamente relacionados con él: accidentes de tránsito -como conductor o como peatón-, agresiones y violencia, embarazo adolescente, infecciones de transmisión sexual, ingreso al consumo de otras sustancias”.