Si bien la dirección del Fondes queda supeditada a la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, su operativa se divide en varios (aún no cuantificados) fondos que atenderán diversos aspectos, y que, a juzgar por el riesgo establecido en el proyecto de ley, dispondrán de muchos menos recursos que ahora.

El decreto anticipa además algunos de los artículos del proyecto de ley que comenzó ayer a debatir la comisión de Hacienda de Diputados, como los requisitos necesarios para aspirar a recibir el apoyo del Fondes.

El decreto señala que el Fondes “será administrado por las instituciones que determine el Poder Ejecutivo en razón de su especialidad y atribuciones”. Además establece que “los recursos del Fondes y sus particiones se organizarán en fondos o subfondos cuya administración fiduciaria será realizada por un fiduciario financiero profesional autorizado a operar como tal por el Banco Central del Uruguay”.

Otro de los artículos del decreto señala que la dirección del Fondes “corresponderá a los directorios o su equivalente de las instituciones administradoras, actuando conjunta o separadamente”.

A su vez el decreto trasfiere al Instituto Nacional del Cooperativismo (Inacoop) todos los activos del Fondes “correspondientes a apoyos ya desembolsados, así como a los no desembolsados pero concedidos por la Junta de Dirección y comunicados al fiduciario al 28 de febrero de 2015”.

Con esta medida se trasladan todos los fondos otorgados (y sus créditos) a las empresas recuperadas, incluyendo Alas Uruguay que aún no comenzó a operar, al Inacoop, quien decidirá en el futuro.

El resto de los activos disponibles del Fondes serán administrados, según el decreto, por la Agencia Nacional de Desarrollo.

Según estimaciones del director de la OPP, Álvaro García, el Fondes recibió recursos por algo más de 100 millones de dólares desde su creación al pasado y se otorgaron préstamos por la mitad de ese monto.

Si estos montos se dividen en particiones, y como establece el proyecto de ley y el decreto se limita a un 3% de los activos de cada partición el monto a otorgar a una empresa en un año, se puede concluir que préstamos de la magnitud del otorgado a Alas Uruguay, o a la ex textil Paylana serán prácticamente imposibles de repetir.

Por otra parte el decreto establece la posibilidad de otorgar recursos no reembolsables destinados a asistencia técnica para realizar el proyecto, o para planes de capacitación de los empleados, por un monto máximo de 200.000 unidades indexadas (poco más de 600.000 pesos).