Mujica participó ayer en una reunión del 5° Encuentro Mundial de Consejos Consultivos en la Torre de las Comunicaciones.

En la reunión con los compatriotas residentes en el exterior sostuvo ser consciente de que el voto consular “es una deuda nacional, es de esas cosas irracionales en las que cae el Uruguay, país de baja demografía”.

Lamentó que “la politiquería barata” incida en la decisión de que no se pueda votar desde el exterior y comparó esa situación con las dificultades de cualquier extranjero para adquirir su residencia o ciudadanía uruguaya.

“Somos pocos y avaros para tolerar a la gente (…) todo tiene cierta concordancia, negamos a los compatriotas que están afuera el voto y en este país que está vacío le ponemos todas las trabas posibles para que un americano se pueda instalar en el Uruguay”, subrayó.

A su entender, una reforma constitucional sería beneficiosa, ya que consideró a la Constitución actual “bastante vetusta”. No obstante, advirtió que “la lucha no es ni será fácil (…) pero habría que abrir las cabezas”. “Hay una diáspora enorme de gente de todos los partidos por ahí, desparramada en la inmensidad de lo que es el mundo y los tenemos apartados”, agregó.

En otro orden, se refirió a que, seguramente, muchos uruguayos pobres la “estén pasando mal por ahí”, y dijo que será necesario incluir en los próximos presupuestos alguna partida para abordar este tema. “Va a haber que destinar algún recurso estable para la atención de esa realidad que es inherente a tanta gente”, expresó.