Por: Mario Riorda *

Maquivelo pensaba en una Italia unida y desclericalizada, en donde se evidenciaba una fuerte violencia con poderes que habían fracturado al territorio italiano. Ese contexto no tiene que ver con la realidad entrado el siglo XXI.

Pero su vigencia se expresa en las aulas, pues sus escritos son todavía parte importante de la teoría política normativa.

Y ahí creo que Maquiavelo puede leerse al derecho y al revés.  Al derecho, de modo cercano a las máximas y postulados que establece, considerando una pragmática carente de límites de actuación en función de los objetivos gran parte de lo que se denomina realpolitik, toma ese modelo en la búsqueda o manutención del poder.

Y también al revés, en el sentido que desnuda prácticas que difícilmente institucionalicen a la política en cauces republicanos. Es algo así como una advertencia, una alarma constante que hace visible aquello que de otra manera permanecería oculto.

Por eso, independientemente de la cantidad desconocida de adaptaciones que de su obra se hizo (algunas bastante irresponsables), y no solo en la ciencia política, sino en diferentes ámbitos, en donde la economía y negocios sobresale por su novedad, sus escritos motivan la sistematización de las prácticas en diferentes áreas de la política y la ciencia política) el liderazgo, el poder, las instituciones, la prospectiva, los análisis comparados, etc.

 

*Consultor político, autor de decenas de libros y artículos sobre comunicación política, ha participado de diversas campañas electorales en varios países. Docente de grado y posgrado, es miembro de la Comisión de la Asociación Latinoamericana de Investigadores en Campañas Electorales (Alice), de la Sociedad Argentina de Análisis Político (SAAP).