La Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe (Copppal), opinó que la condena a 9 años de prisión contra el expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva, obedece a una estrategia conservadora para impedir que retorne el poder.

En un documento firmado por su presidente, el dominicano Manolo Pichardo, la Copppal afirma que se trata de una maniobra de los sectores conservadores de la región, liderados por los Estados Unidos, contra el exmandatario y fundador del Partido de los Trabajadores (PT).

En el comunicado, el organismo denuncia “el descrédito mediático como paso previo de acoso para justificar procesos judiciales que saquen del poder a los líderes progresistas que lo alcanzaron con el favor del voto popular”, maniobra conocida como Plan Atlanta, que “viene avanzando con cierto éxito en la región”.

“Lula es, para los conservadores que desprecian a América Latina, una piedra en el zapato”, puesto que su proyecto, “marcado por la inclusión y una distribución más justa del ingreso, daña los depredadores y obscenos negocios que generan pobreza y degradan la dignidad humana”.

Para la Copppal “el Plan Atlanta es una apuesta por romper el orden institucional y democrático afianzado durante los gobiernos progresistas, para que se instaure el caos que justifique la intervención de los tradicionales conductores del destino latinoamericano marcado por el despojo y la humillación”.

La entidad dijo que los pueblos de América Latina y el Caribe “no se pueden cruzar de brazos ante estas amenazas que ya convierten en realidad el desmonte de conquistas sociales y económicas alcanzadas bajo los embates de la persecución, la tortura y el derramamiento de sangre”.

Desacreditar a políticos

A fines del año 2012 se reunió en Atlanta, EEUU, la Misión Presidencial Latinoamericana, “una iniciativa de carácter cívico que reúne a expresidentes democráticos de América”.

En el encuentro participó el diputado dominicano Manuel de Jesús Pichardo, quien actualmente es presidente de la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe (Coppal) y en aquel entonces tenía responsabilidades en el Parlamento Centroamericano (Parlacen).

Pichardo, que es dirigente del Partido de la Liberación Dominicana, denunció que en esa oportunidad tuvo lugar en paralelo una reunión en la suite del hotel Marriot, de la ciudad norteamericana, que sirvió para “revelar o diseñar” una estrategia a la que él alude como el “Plan Atlanta”: una “conspiración” para minar el liderazgo de los presidentes de izquierda o progresistas del continente.