Por: William Marino, Analista

“A lo largo del tiempo, las partidas de defunción del Frente Amplio no solo provinieron de los militares o de otros partidos, sino que muchas surgieron de las propias filas de la izquierda. Frente a todas esas iniciativas, Seregni se convirtió en el más tozudo defensor de la existencia del Frente Amplio como expresión política de la unidad de las izquierdas uruguayas. Sin embargo, cada vez se lo menciona menos en los discursos de buena parte de los principales dirigentes frenteamplistas”. Frase del libro “Seregni” de G. Caetano y S. Neves.

Dentro de pocos días llegará el último ciclista, por lo tanto comenzará en serio el año 2018. Lo que equivale a decir que faltan 420 días, para la primera elección, no obligatoria, que se desarrollará en mayo de 2019.

Aunque cuando escribo esta nota, mi recuerdo vuela 47 años hacia atrás en el tiempo. A esta hora ya había terminado uno de los actos políticos más grande de la historia del país. La multitud que se había reunido para escuchar a los de la “colcha de retazos”, era imponente. Más de 100.000 personas dirán los observadores independientes. Como dijo Seregni en su oratoria: el Frente Amplio es la nueva conciencia del pueblo. Nacimos en el pueblo y con el pueblo. El Frente es la unidad del pueblo, blanco, colorado, comunista, socialista, democristianos, independientes y sin partido. Todos detrás de un único programa, que implementaremos si llegamos al Gobierno.

Ese día fue la presentación en sociedad de este nuevo lema político: el Frente Amplio. Era el bautismo en la calle, allí en la explanada Municipal. Al comienzo del acto, al son de un clarín, se izó la 1ª bandera artiguista, la misma que el coronel Fernando Otorgues izara en la Plaza Militar de Montevideo, el domingo 26 de marzo de 1815 a las 6 de la mañana, otra más pequeña se hizo en la ciudadela.

Esa bandera será la que Frente toma como suya, la Roja, Azul y Blanca. Tal cual lo señalara Artigas: el Rojo por la sangre derramada en defensa de nuestra libertad, el Azul por la República y el Blanco por nuestra grandeza.

Siempre hablamos de lo inmenso del acto, de los oradores que allí estuvieron, espero no olvidarme de ninguno. Alba Roballo, Zelmar Michelini, Rodney Arismendi, Hugo Villar, José P. Cardozo Juan P. Terra, Fco. Rodríguez Camusso, Juan José Crotoggini, Gral. Arturo Baliñas, Gral. Líber Seregni.

¿Pero cómo se trabajó para este inmenso acto? Por ese entonces pocos eran los Comité que existían, pero todo el aparato de los grupos y sectores políticos, estaban en la calle, en las puertas de las fábricas, recorriendo ferias, realizando puerta a puerta. Por las noches pegatinas y más pegatinas, colocación de pasacalles, carteleras, pintadas. Los militantes respondían por miles. Los principales diarios que apoyaban al Frente Amplio eran por la mañana El Popular y el semanario Marcha, por la tarde el Ya y Eco. En radio, CX 30 Radio Nacional. Nada fue espontáneo, entre su fundación el 5 de febrero y el 26 de marzo, habían transcurrido 49 días.

Días en los cuales no faltaban las reuniones en casa de familia, los actos en la puerta de las fábricas, en obras de construcción, en los barrios como el Cerro, La Teja, el Cerrito de la Victoria, en Malvín, la Aguada, en Piedras Blancas, fue en la época en que empezaron a surgir los comités funcionales por sectores y los comités barriales. Los más veteranos recordarán todas las movidas que se realizaban, por parte de los “frenteamplistas”, esos que la “Gran Prensa y medios de comunicación” daban en llamar la colcha de retazos. Todos éramos conscientes de que esto era el comienzo político de la unidad de las izquierdas, en lo electoral, pues ya habíamos pasado por la unidad sindical, “una sola Central”, por el Congreso del Pueblo.

Las caravanas de vehículos, que venían desde los distintos barrios de la capital, fueron “bancadas” por los propios vecinos, se juntaba el dinero para la nafta, que había que ponerle al camión de aquel que hace feria, o al otro que realiza fletes. Desde varios días antes el militante salió a visitar a comunistas, socialistas, cristianos, a los que militaban en los sindicatos, ese día era, “un honor” estar presente en la Explanada Municipal, a las 19.30 horas. Ese 26 de marzo las movilizaciones desde el Cerro, que bajaban por Carlos M. Ramírez para juntarse con el Pantanoso y La Teja, y en Belvedere esperar a los que venían por Santa Lucía desde Rincón de la Bolsa y Paso de la Arena o los que venían por César Mayo Gutiérrez desde Canelones, Progreso, Las Piedras y La Paz para juntarse con los de Colón y Sayago.

O los que venían por Gral. Flores, algunos desde el Santoral, Toledo, Mangas y Piedras Blancas, rumbo a Maroñas, para juntarse con los del Cerrito de la Victoria. Otros también venían por 8 de Octubre y más allá aun por Camino Maldonado, por donde vendrían los de Pando y Villa García. Pero también esperando a los de Paso Carrasco que venían junto a los de la Cruz de Carrasco. No me olvido de una columna que venía de Malvín y Buceo. Los del Centro y el “Puerto” con los bancarios y un gran cartel que decía “Presente”. Ese fue un día de fiesta, fruto del gran trabajo de los militantes de a pie, nada se dejó a la buena de Dios.

Hablarán -decía un mural de la época-: Alba Roballo, Francisco Rodríguez Camusso, Rodney Arismendi, José Pedro Cardoso, cerrando la parte oratoria el Gral. Líber Seregni. Ese día no pudimos acercarnos al escenario, la gente, la multitud nos lo impedía. Más de 100.000 uruguayos dijeron “Presente, mi General”.