Por: Luis Casal Beck

“El 14 de julio de 1964, cumplidas sus tareas habituales en la redacción y en la administración” de “Acción” (diario que dirigía, el senador Luis Batlle Berres), se traslada a la Escuela de Enología de El Colorado (Canelones). Regresa por la tarde. Concurre, como lo hace habitualmente a radio “Ariel”. Trabaja hasta la noche. Vuelve a su casa de Camino de las Tropas, con su esposa, conduciendo personalmente su automóvil. Son las 11 de la noche. En la madrugada, sufre un nuevo infarto (tuvo dos anteriores) del que ya no se puede recuperar”.El relato pertenece a Santiago Rompani, que coordinó “Luis Batlle. Pensamiento y acción (ideario y artículos)”, un formidable estudio de dos tomos, publicado en 1965 por la editorial “Alfa”, a instancias de “la comisión política de la lista 15”, fundada a mediados de la década de 1940 por Batlle Berres.

En 1.200 páginas, Rompani, -que fue ministro de Industria y Trabajo en el gabinete del presidente Batlle (1947-1951) y canciller en el segundo gobierno de la 15 (1955-1959)-, reprodujo los principales discursos y artículos escritos por esta revelante figura pública, sobrino de José Batlle y Ordóñez, que lideró la fracción mayoritaria del Partido Colorado, impulsando un modelo de desarrollo (a partir de 1946), con un Estado dinamizador (dirigista, muy protector de la producción nacional), que tuvo grandes éxitos en los primeros años (creció la industria, las exportaciones, las condiciones de vida de los trabajadores), y colapsó desde mediados de la década de 1950, ante los bloqueos estructurales, una inflación galopante, el agio, la especulación, las pugnas distributivas planteadas entre los distintos actores sociales.

Dos dias después de su muerte, en “Marcha”, Carlos Quijano escribió un editorial despidiendo al gran político colorado. “Su hora mas gloriosa, -señaló-, fue la de la derrota (de 1958, frente a los blancos, despues de 93 años se sucesivas administraciones coloradas). Vilipendiado, la calumnia de lanzó a morderlo, recibió el golpe con ejemplar serenidad.

 

Todo lo había tenido. Todo lo había perdido. No respondió a sus detractores; no se distrajo en lamentos, protestas o críticas. Calló y se contrajo a recomponer sus fuerzas, para las nuevas batallas (…) Pero acaso, de entonces, su corazón que ayer le falló, quedó dañado para siempre. Nunca, sin embargo, bajó la guardia. De él, nos queda, mientras el camino continúa, la marcha en busca de nuevos horizontes, el ronco fragor de su lucha que ignoró el descanso. La imagen de un soldado, de coraje sin falla, que vivió y murió en la pelea”.

Desde los 15 años, Batlle Berres se crió junto a Batlle y Ordóñez en su quinta de Piedras Blancas (ver cronología de su vida). Le interesó la medicina, la abogacía, la aviación militar. Pero su vocación fue la política. Integró la redacción del diario “El Día” (llegó a la jefatura de información), intervino en todas las instancias orgánicas del batllismo, y en 1923 ingresó al Parlamento, ocupando una banca de diputado por Minas (hoy Lavalleja). En 1926, fue reelecto por Montevideo. Se caso (1922), tuvo tres hijos (uno de ellos, Jorge, fue presidente del país entre el 2000 y el 2005).

Cuando el golpe de estado de Gabriel Terra (31/3/1933), Batlle Berres estuvo preso, y después (25/4), desterrado “Estuvo, alternativamente, en el Brasil y en Argentina”, recuerda el libro coordinado por Rompani “Junto con su esposa e hijos, en este último país, fue internado en la ciudad de Mar del Plata. Con el seudónimo de Conrado López, pasó como integrante del cuerpo de redacción de “La Razón” de Buenos Aires”.

“Pacificado el país, agrega, regresa en octubre de 1936 (a Montevideo) y adquiere radio “Ariel” con un préstamo que le hiciera el Dr José Irureta Goyena. Es su tribuna de lucha y su medio de ganarse la vida: en cierta ocasión, con resultado adverso, para obtener avisos, se recorre, una a una, como ejercicio de tenacidad, todas las casas de comercio de la avenida 18 de Julio (Montevideo)”.

En 1943, vuelve al Parlamento. Es electo diputado por Montevideo, por el batllismo y preside la Cámara de Representantes (1943-1945). En 1946, procura ser candidato a la Intendencia de Montevideo. Termina como compañero de fórmula de Tomás Berreta, caudillo de Canelones.

 

El binomio Berreta-Batlle Berres, se impone dentro del Partido Colorado. En Montevideo, la 14 (de los hijos de Batlle y Ordoñez), obtienen 5 bancas de diputado; y la 15, (de Batlle Berres), otras cinco. Eso cambiará en los comicios siguientes: la 15 resultará siempre abrumadoramente mayoritaria.

Berreta, enfermo de cáncer, muere en agosto de 1947. Lo sucede Batlle Berres, que da un giro importante. Inicia otra política, denominada “neobatllista”, en particular desde las investigaciones de un núcleo de historiadores encabezados por Germán D´Elia, y que fue apoyada por el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO).

 

Una síntesis de sus conclusiones, es posible encontrar en el ensayo “El Uruguay neo-batllista 1946-1958”, publicado en Montevideo, en noviembre de 1982.

El presidente Batlle (1947-1951), tuvo su diario (“Acción”, 1948), articuló una enorme organización partidaria en todo el país, que triunfó, dentro del Partido Colorado, en las elecciones siguientes.

 

En 1952, se aprobó una reforma constitucional. El Poder Ejecutivo pasó a ser colegiado (Consejo Nacional de Gobierno de nueve miembros; seis de la mayoría). En 1954, la 15 conquistó esa mayoría, y otra vez Batlle Berres presidió el gobierno (1955-1956). Siguió adelante con su modelo, pero en otras condiciones locales e internacionales.

La oposición, dentro de su propio partido (la lista 14 del diario “El Día”), y de los blancos (con su nuevo aliado, Benito Nardone), llevaron el 30 de noviembre de 1958 a una seria derrota de los colorados. La primera, en casi un siglo.
La 15, continuó batallando, y siempre conservó su dominio, dentro de este partido. En 1959, Batlle Berres ingresó al Senado. En 1962, electo Consejero Nacional, por la minoría, no aceptó volver al gobierno. Prefirió seguir ocupando una banca de legislador.

En julio de 1964, hiperactivo, conduciendo a la 15, dirigiendo “Acción” y “Ariel”, murió de un infarto cardíaco. Se abrió entonces una disputa por la sucesión, que culminó con elecciones internas en esta fracción. Las concepciones estatistas de Batlle Berres, quedaron definitivamente en el olvido.

 

PERFIL

Luis Conrado Batlle Berres
1897 nace en Montevideo el 26 de noviembre

1900 muere su madre, Petrona Berres Mac Entire.

1908 fallece su padre, Luis Batlle y Ordóñez

1912 pasa a residir en la quinta de su tío, José Batlle y
Ordoñez, presidente de la República y líder de la
corriente progresista del Partido Colorado.
Estudia en la escuela particular de las hermanas
María y Anatolia Manrupe; hace la enseñanza media en
el Elbio Fernández, la interesa la medicina, estudia
abogacía y aviación militar (1916-1919).
Desde muy joven integra la redacción del diario “El Día”,
llegando a ocupar la secretaría de redacción. .

1923 diputado por Lavalleja.

1926 diputado por Montevideo

1927 se casa con Matilde Ibañez Tálice; el matrimonio tiene
tres hijos: Jorge Luis (1927), Luis César (1930), Matilde
(1932). .

1933 Golpe de Estado de Gabriel Terra. El 31 de marzo, es
detenido, y en agosto, expulsado del país. Vive en
Brasil y en Argentina. En Buenos Aires, escribe
artículos en “La Razón” con el seudónimo de Conrado
López.

1935 interviene en la frustrada revolución antiterrista de
Basilio Muñoz.

1936 regresa a Montevideo en octubre. Adquiere radio “Ariel”.

1943 diputado por Montevideo. Ocupa la presidencia de la
Cámara de Representantes (1943-1945).

1946 victoria colorada. Triunfa la fórmula Tomas Berreta-
Luis Batlle, del batllismo. Aparecen las listas 14 (los
hijos de Batlle y Ordoñez, “El Día”), y la 15, de Batlle
Berres).

1947 Vicepresidente de la República (1/III). El presidente
Berreta, enfermo, resigna el poder el 29 de
Julio. Muere el 2 de agosto. Batlle asume el gobierno.

1948 funda el diario “Acción”, vocero de la lista 15.

1951 al final de su mandato, viaja a Europa.

1952 reforma constitucional. Surge el gobierno colegiado
(Consejo Nacional de Gobierno).

1954 victoria de la lista 15 (la mayoría del gobierno
colegiado).

1955 presidente del Consejo Nacional de Gobierno.
Consejero, en los tres años siguientes (1956-1958).

1958 triunfan los blancos, después de 93 años

1959 senador. Líder de la oposición. En abril sufre un infarto
cardíaco que se repite el 19 de abril de 1960.

1962 vuelven a triunfar los blancos. La 15 se impone dentro
del Partido Colorado. Electo Consejero Nacional y
senador, opta por seguir en el Senado.

1964 en la madrugada del 15 de julio, muere a causa de una
crisis cardíaca

 

IDEOLOGIA DEL NEOBATLLISMO

 

Estatismo y dirigismo
La alianza de clases en la que se apoyaba la política del neobatllismo, exigía la intervención del Estado en la vida económica, en cuanto ve en él el instrumento para promover el desarrollo industrial, y el árbitro capaz de resolver las contradicciones demandadas de las clases en que se apoyó.
La intervención se caracterizó por cierto grado de control de la economía para promover e impulsar la actividad privada. Si bien se ratificó como principio la importancia del Estado industrial, heredero del Batllismo inicial, fueron limitados los avances en tal sentido.
Al mismo tiempo, el intervencionismo y el dirigismo, proclamados como una política insoslayable, carecieron de la planificación adecuada (…). En ese aspecto, parecería que en el político, gravitó el temor a facilitar una influencia excesiva de la naciente tecnocracia.
Los alcances de la intervención del Estado aparecen caracterizados en un editorial de “Acción” del 13/12/1948: “(la intervención del Estado) en ningún momento ha querido asumir el carácter de una interferencia con actividades que también conceptuamos deben o merecen no ser desplazadas de la órbita particular”, a la vez que “el espíritu de empresa del hombre, debe ser estimulado”.
“Sin embargo, la intervención del Esado, debe alcanzar otros niveles en determinadas circunstancias: en primer lugar, corresponde al Estado asumir la defensa del interés general. Cuando la empresa privada desconoce ese interés y pretende aprovechar la libertad que se le acuerda con fines contrarios al mismo, el intervencionismo estatal será impuesto como un deber primordial.Si un excesivo afán de lucro, configurando incluso las formas del agio y la especulación abusiva, atenta contra las conveniencias de la colectividad, la intervención del Estado no debe extrañar a quienes la provocan. Corresponde igualmente a este, suplantar a los particulares allí donde el particular por desidia, indiferencia o falta de capacidad material para hacerlo, no puede notoriamente llegar. Es un caso de intervencionismo constructivo y de beneficio común”.
“(..) Hemos tenido que recurrir a la política del dirigismo impulsados por la situación económica del mundo, en la necesidad de sostener nuestras economías vacilantes, por causas que pueden buscarse en el campo de la economía y el comercio internacional, y aquí, los que gravitan, no son precisamente los países débiles(…) pero mientras la estabilidad de trabajo en nuestro país, la tranquilidad de nuestro pueblo nos exija ésta vigilancia, tendremos que seguir ejerciéndola, para salvar obstáculos que se presentan en nuestro camino de desenvolvimiento y progreso”.
Luis Batlle, decía: “soy partidario de la acción industrial del Estado y además, el magnifico triunfo de la gestión de nuestros institutos oficiales, me dan razón y me prestan las energías necesarias para seguir luchando a favor de la extensión del Estado industrial (…) con nuevas y justas soluciones que dan solidez a la organización social, y fuerza a la economía del país; (es) un inmenso gusto espiritual para los que creemos que por ese camino, podemos alcanzar una sociedad más justa, con menos privilegios personales y con mas beneficios generales”
(“Temas del Siglo XX. El Uruguay Neo-Batllista 1946-1958”, Germán D´Elía, EBO, 1982)

 

LA ÚLTIMA FOTO

El 14 de julio de 1964, Luis Batlle visitó la Escuela Etnológica de El Colorado, acompañado entre otros por los diputados Eduardo Paz Aguirre y Juan Adolfo, el director de la Caja Rural, Luis Alberto Pérez, y el director de ese centro educativo, ingeniero Luis Fernández.

EL PRIMER ESTUDIO

En noviembre de 1982 se publicó un libro con una síntesis de una ambiciosa investigación sobre el “neobatllismo”, auspiciada por el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO). Su principal referente fue Germán D´Elía. En el trabajo participaron Rosa Alonso, Raúl Jacob, Carmen Tornaria; todos historiadores de importante en la investigación y en la docencia.