La encuesta realizada en 2013 a 2.058 personas ofrece información sobre la situación de la salud y la seguridad en el trabajo en el contexto uruguayo. Aporta una descripción sistemática y ordenada sobre el tipo de riesgos a que se encuentran expuestos los trabajadores y trabajadoras en su actividad laboral cotidiana, el acceso que tienen a medidas de protección y, finalmente, el registro de los daños que se derivan para su salud y seguridad como consecuencia de la exposición a los riesgos laborales en ausencia de los medios protectores oportunos.

Se cubren un amplio número de riesgos, desde los relativos a la exposición a sustancias químicas o el estrés térmico, pasando por los riesgos eléctricos, de caída, precipitación, cortes, etc., hasta llegar a aquellos de carácter psicológico y psicosocial (acoso, violencia, estrés, etc.) Se incluyen también, variables en distintos niveles de análisis que van desde lo individual (p. ej., conductas de prevención del trabajo), a lo organizacional (p. ej., existencia de servicios de prevención, sensibilidad hacia la seguridad), sin descuidar lo grupal (p. ej., clima de equipo, estilos de liderazgo).

Entre los resultados más destacables se encuentra que el estrés afecta a una cuarta parte de los trabajadores/as, la depresión a un 9,30%, el insomnio a un 10,20% de los trabajadores/as.

En el caso de las enfermedades de carácter profesional, un 5,60% de trabajadores manifestó haber sido diagnosticado de alguna de ellas o se encontraba en trámites de diagnóstico, siendo el porcentaje algo superior 6,20% entre los trabajadores/as del sector servicios.

Además, un total del 6,60% de trabajadores/as afirmó haber sufrido algún accidente de trabajo en los dos últimos años.

Según se refleja en los datos de la encuesta, en lo que refiere a los factores violencia psicológica o física, el abuso o la discriminación, se trataría de elementos que están ausentes para la gran mayoría de los/as trabajadores/as uruguayos. Un 90 % de los/as encuestadas afirman no haber estado expuesto nunca a tales riesgos.

No obstante los investigadores destacan que hay que considerar que dada la especial gravedad de estos factores relacionados con la integridad y la seguridad física y emocional del trabajador/a, un porcentaje de incidencia relativamente pequeño no deja de suponer un problema potencialmente grave. Un 7% de los trabajadores dijeron estar expuestos a amenazas de violencia física en alguna medida, algo que ocurre habitualmente para el 3% de ellos. El 10 por ciento afirma haber estado expuesto a comportamientos abusivos en alguna medida.

En ambos casos además, es en el sector servicios en donde se encontró mayor presencia de este riesgo.

Por su parte la percepción de inseguridad laboral es baja entre los trabajadores uruguayos. El 87 por ciento de ellos considera que es poco o nada probable que pierda su trabajo en los próximos 6 meses, y el 85 por ciento piensa que es poco probable que su relación laboral finalice de forma indeseada.

En lo que respecta a la posible conflictividad entre el trabajo y lo doméstico, se destaca que el 46 por ciento de los trabajadores consideraba que su actividad profesional suponía un impedimento para tener una vida personal satisfactoria y relajada; y el 38 por ciento afirmó que su trabajo había sido un impedimento para cumplir con obligaciones sociales o familiares.

Las dificultades para conciliar la vida laboral y familiar parecen tener una mayor incidencia en los sectores profesionales de los servicios y la construcción, según de los datos que se desprenden de la encuesta sobre condiciones de trabajo, seguridad y salud laboral en Uruguay, realizada por investigadores del Centro de Investigación en Psicología de la Salud Ocupacional, la Innovación y el Cambio Organizacional de la Facultad de Psicología –Udelar.