Las últimas semanas han ocurrido diversos acontecimientos políticos que involucran al gobierno, al Frente Amplio, a los partidos opositores y a los principales actores sociales, representantes de los trabajadores y de los empresarios. Uno de esos acontecimientos fue la discusión sobre el TISA, donde es muy significativa la resolución del Frente Amplio y la decisión final del Presidente Tabaré Vázquez.

Dos analistas políticos, como Garcé y Oscar Bottinelli, concluyeron que la resolución de Tabaré fue absolutamente correcta. El Uruguay es una democracia de partidos, relativamente fuertes en la medida que los dos partidos tradicionales provienen del siglo XIX. El FA con 44 años de existencia se va consolidando en el sistema político nacional. Tabaré resolvió solicitarle a su partido que tome posición sobre el TISA, proyecto que venía del gobierno anterior, sin pronunciarse sobre el mismo.

Ya había tenido la experiencia del TLC con EE UU en 2006, donde la fuerza política estaba bastante dividida y tenía trabas de los gobiernos de Argentina y de Brasil. El FA a través de su máxima autoridad, el Plenario Nacional, resolvió la inconveniencia de permanecer en las negociaciones, por 117 votos a 22. Un resultado contundente. Tabaré tomó la decisión de acatar la resolución de sus fuerza política, fundamentando que el gobierna con su partido y con el programa del mismo.

Es lo que corresponde a la democracia de partidos que es el régimen vigente en el país. El TISA es un acuerdo sobre liberalización del comercio de servicios que se negocia con mucho secretismo y que tiene elementos técnicos que pueden generar dificultades de comprensión para la masa de la población. Los textos se obtuvieron por la vía de filtraciones y un grupo de intelectuales y el PIT-CNT, muy bien asesorado, tomaron posición contraria con mucho fundamento.

La fundación Vivian Trías organizó un ciclo de charlas sobre el TISA, y no era fácil encontrar posiciones favorables con sólidos fundamentos. En el plenario del FA, era muy nítido que algunos oradores que argumentaban en contra tenían sólidos fundamentos, mientras que los que se pronunciaban a favor no estaban en condiciones de discutir los elementos técnicos y argumentaban exclusivamente con variables políticas, o simplemente de apoyo a las posiciones que venían sosteniendo los Ministros de Economía y Finanzas y de Relaciones Exteriores. Algo similar ocurrían con los sectores políticos y sociales que se manifestaban a favor del TISA.

Los argumentos eran fundamentalmente ideológicos. Los partidos de la oposición se centraban en el aprovechamiento político-electoral de criticar al FA y especialmente al presidente por acatar la posición de su partido. Pretendían gobernar ellos con el presidente y una minoría del FA. Cumplirían sus sueños de dividir al FA. Se siente nítidamente la falta de realismo político de los dirigentes de los partidos de la oposición, sin exclusiones, que están sin agenda propia, que actúan de contragolpe como dice Gerardo Caetano.

Nunca estuvieron en condiciones de discutir seriamente los contenidos del TISA. Los representantes de los sectores empresariales también se manifestaban a favor del TISA, pero básicamente por argumentos ideológicos, porque para ellos el librecambio es fundamental y aquí se trataba de liberalizaciones y desregulaciones. Tampoco daban argumentos fuertes en función de los intereses nacionales algunos sectores como los exportadores de servicios de software instalados en las zonas francas.

Lo más triste eran los insultos que proferían en los medios de comunicación sobre el Frente, sobre algunos sectores del FA, sobre el movimiento sindical, adjudicándoles elementos ideológicos que claramente eran ellos los que portaban fundamentos de esa naturaleza. Suponen que todos los TLC son favorables. Yo no estoy en contra de los TLC ni del TISA.

Los analizo con mis conocimientos técnicos, veo los pro y los contra y tomo posición. Por ejemplo, Chile tiene más de 20 TLC firmados porque tiene la facilidad de exportar recursos minerales donde no tiene competencia con los países desarrollados, como la tenemos los exportadores de alimentos. En la actualidad su principal comprador es China. El famoso acuerdo de Chile con EEUU le permite vender menos del 10% de sus exportaciones y consiste básicamente en la colocación de cobre y complementariamente uva, salmón y arándanos.

Del total de sus exportaciones menos del 7% son contenido de alta y media tecnología. En este mundo del conocimiento yo aspiro que Uruguay, en el mediano plazo, siga colocando sus recursos naturales en todo el mundo y, especialmente a través de cadenas de valor, alta y media tecnología a la región.

La Presidencia de la República había decidido iniciar un diálogo social con los partidos de la oposición y los principales actores sociales. Es un hecho muy positivo en un sistema político muy civilizado, con enorme capacidad de acuerdos y con mucho diálogo social entre los distintos actores sociales.

Pero con estas declaraciones de los partidos de la oposición y de los representantes de empresarios, con insultos deliberados, no es sencillo iniciar este proceso. Por el otro lado, estamos en plena discusión parlamentaria del presupuesto nacional lo que genera diversas reivindicaciones, protestas y paros del movimiento sindical.

Además, como ya lo hemos manifestado, la huelga de maestros y profesores, aceptando plenamente que sus sueldos son bajos, ha sido contraproducente por los perjuicios que le generan a los alumnos. Es evidente que es necesario postergar el inicio de esas conversaciones.

El presupuesto nacional es un tema relevante de estas semanas. El Poder Ejecutivo lo acordó y lo envió al Parlamento. Éste, por motivos constitucionales, no puede aumentar el gasto, salvo que defina los recursos correspondientes.

Puede sí reasignar el gasto. Pero el Presupuesto no puede ser cerrado para los legisladores. Si desean aumentar el gasto para la educación pueden hacerlo bajando el de otros incisos o generando modificaciones impositivas.

Téngase presente, que cualquier modificación en el presupuesto original realizada por el Parlamento es analizada por el Ejecutivo en su inciso correspondiente y especialmente, por el Ministerio de Economía y Finanzas. Cuando se aprobó la reforma tributaria en 2007 se planteó que era una reforma dinámica, que se podía evaluarla permanentemente, que podría haber modificaciones sobre las rentas del trabajo y del capital.

Por ello llama la atención la declaración pública del Frente Liber Seregni por lo dura, por los agravios a los compañeros frentistas, por lo anti unitaria, por negarse al diálogo con otros legisladores frentistas sobre eventuales modificaciones tributarias y sobre gastos presupuestales y porque en esencia, declaraciones de esta naturaleza no le hacen bien a nuestra fuerza política.

En la bancada parlamentaria hay espacios y tiempos para discusiones de esta naturaleza. En la interna del FA debiera existir algún organismo que permitiera debatirlo con seriedad y profundidad.