Por: por Luis Casal Beck

En marzo de 1960, asumió la titularidad del gobierno colegiado de la República, el líder ruralista Benito Nardone; y llegó de visita a nuestro país, el presidente norteamericano, Dwight Eisenhower, un general que tuvo un gran protagonista en la derrota del nazi-fascismo, durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).

Eso es lo que suelen reseñar los manuales de historia publicados en nuestro medio.
Sin embargo, en ese mes se produjo un acontecimiento sin parangón en la historia regional. En una ciudad habitada fundamentalmente por descendientes de emigrantes europeos (Nueva Helvecia), sus pobladores, ante las disputas planeadas sobre quien organizaría los festejos de su primer centenario (25/4/1963), optaron por seguir sus viejas tradiciones (ver recuadro), y con el concurso de las autoridades electorales departamentales, convocaron a elecciones no obligatorias, con voto secreto, que se desarrollaron el 27 de marzo de 1960.
Uno de los empresarios más poderosos e influyentes de la ciudad, Juan J. Greissing –de personalidad avasallante, según coinciden las fuentes; heredero de la inmensa fortuna del comerciante Guillermo Greissing- quería liderar la organización de estas festividades. Pero no todos pensaban lo mismo. Y ante la colisión de intereses, se optó por consultar la opinión del pueblo.

Entonces, se formaron dos listas (la A y la B); se creó una comisión electoral de cinco miembros (encabezada por el presidente de la Junta Electoral de Colonia, Gualberto Torterollo, e integrada por dos delegados de cada lista: Gerardo Bernardi y Juan Muller por la A, y Horacio Greissing y Roberto Pereira Campello, por la B) y se ajustaron los detalles formales de la contienda comicial (padrón electoral, ubicación de las mesas de votación, que fueron 11, etc).
La campaña electoral fue intensa, y por momentos, muy dura. La lista A, promovía a la presidencia del Comité Ejecutivo organizador de quince miembros, al médico Arturo Karlen, y entre
sus integrantes figuraban el ingeniero Julio Iahn, director de la Escuela de Lechería de Nueva Helvecia, muchos comerciantes y productores rurales de la zona. (ver recuadro con la nómina completa del Comité Ejecutivo, que quedó integrado solo por los candidatos de esta lista).
La lista B, estaba liderada por Greissing, que había fundado el periódico “Vanguardia”, los dueños de los medios de comunicación social de la región (Arturo G Stutz, edil colorado, que era director del periódico “Helvecia”, que este año cumplió los 100 años; Mario A Ravazzani, edil de la Unión Cívica, propietario de radio Berna), y figuras influyentes como el rematador Leopoldo Pignataro, que era edil blanco, y llegó a ser diputado entre 1963 y 1967.

Las dos agrupaciones, hicieron planteos concretos sobre los cambios que debería tener Colonia Suiza, en materia edilicia y en el desarrollo de los servicios fundamentales. Este debate público resultó fermental. En los años siguientes, como consecuencia de la actividad cumplida por el Comité Ejecutiva del Centenario, se modernizó la ciudad.

El profesor Omar Moreira, residente en Nueva Helvecia desde 1959, recordaba entre las mas significativas, “la apertura de la Biblioteca y el Centro Cultural, (y) el comienzo de obras que cristalizarían años después: (nuevo) local liceal, Centro Auxiliar de Salud Pública, (local) de Antel, complejo de viviendas económicas, local propio de UTU, puente Tomás Berreta, y ruta 53”. (“Colonia Suiza. Nueva helvecia. En el ojo de la lupa, 2010), Moreira (81), que fue director de liceo e inspector de Enseñanza Secundaria, acaba de publicar una obra en la que recuerda los complejos años vividos en tiempos de dictadura (1973-1985) en esta ciudad de Colonia (“La Pata del Perro”, 314 páginas)
El 27 de marzo de 1963, se realizaron las elecciones. La victoria de la lista A (Karlen), sobre la B (Greissing), fue terminante. La A obtuvo 2.110 y la B, 1-567. No hubo denuncias de irregularidades. En el Comité Ekecutivo le correspondían nueve cargos a la A, y seis a la B. Dos días más tarde, la lista perdedora, anuncio desde las páginas de “Vanguardia”, que orientaba Greissing, que respetaba la voluntad del pueblo, pero no aceptaba integrar el Comité Organizador, y dejaba en libertad de acción a los miembros del agrupamiento.

Muchos de ellos, como Stutz, prestaron una gran colaboración a las autoridades electas.
El Comité Ejecutivo, una vez puesto en funciones, desarrolló una actividad muy intensa de planificación, durante el resto de 1960, 1961, hasta las fiesta del centenario, el 25 de abril de 1962. Hubo un desfile cívico-militar, con presencia de la aviación militar, y se hicieron presentes autoridades de gobierno, encabezadas por los consejeros Justo M Alonso, blanco, y Ledo Arroyo Torres, colorados, ambos nacidos en Colonia.
Roald Gugelmeier, un médico jubilado de 84 años, único sobreviviente del Comité Ejecutivo del Centenario, señaló a Ideario que conserva recuerdos muy gratos de aquel momento “Había entusiasmo, todo el pueblo fue a votar, y se pudieron concretar muchas viejas aspiraciones de nuestra querida Colonia Suiza”. “A mi me faltaban dos materias para recibirme de médico, y suspendí todo, para trabajar intensamente en aquellas actividades, que llenaron de alegría a nuestra sociedad y fue un hermoso homenaje a nuestros mayores”.
Por su parte, el profesor Rodolfo Leizagoyen (64, uno de los investigadores de la historia de esta ciudad), comentó que muchas de las propuestas de la lista A, se concretaron “como el nuevo local del liceo, la terminación de la Sala de Auxilio, el complejo de viviendas populares, la sede de la Junta Local Autonóma (hoy alcaldía), el edificio para UTE (hoy Antel), la Casa de la Cultura, que ha cumplido una enorme importancia, para citar algunas de ellas”.

Laizagoyen consideró que existieron momentos de gran virulencia durante las elecciones, por choque de personalidades, pero “en 1964, se dio un paso significativo en la búsqueda de la tolerancia, superando problemas del pasado, al fundarse el Movimiento Nuevas Generaciones, que hoy ocupa el viejo local del liceo de Nueva Helvecia, frente a la plaza de los Fundadores, en el centro de esta ciudad, que hoy tiene unos 12 mil habitantes”.

ELECCIONES DEL 27/3/1960

–Resultados finales

-Lista A (Karlen presidente) 2.110 votos
-Lista B (Greissing presidente) 1.567
-blanco, anulados, otros 78
-Total votantes 3.755

–Comité Ejecutivo Organizador
Centenario de Nueva Helvecia

– Arnoldo Karlen, médico cirujano, como presidente.

– Julio Iahn, ingeniero agrónomo, director de la Escuela de Lechería de Nueva Helvecia.

-Ismael Triay, odontólogo, presidente del Comité Patriótico, diputado blanco (1951-1955)

-Carlos Gugelmeier, productor rural.

-Erwin Hodel, comerciante.

-Ricardo Ruffener, talabartero jubilado, caudillo colorado, que fue presidente de la Junta Departamental de Colonia y Jefe de Policía de ese departamento.

-Luis A. Casal, comerciante, ex edil blanco y secretario del gobierno departamental de Colonia.

-Felisberto Sonderegger Kuster, productor rural.

-Francisco Berger Zund, productor rural.

-Juan Gubler, secretario de la Escuela de Lecheria, edil colorado

-Juan Muller Reich, presidente de la Liga Helvética de Fútbol.

-Héctor Moreira Marin, comerciante, edil blanco

-Rolad Gugelmeier. Practicante de medicina; poco después se graduó como médico cirujano.

-Ricardo Kuster, comerciante.

-Walter Leicht. empresario hotelero (Hotel Suizo)
EL INSTRUMENTO DE LA DEMOCRACIA DIRECTA

“(fue), en Nueva Helvecia, detalle muy poco conocido, donde por primera vez en el Uruguay, y casi con seguridad en toda América, que se aplicó en 1875 el sistema de voto secreto para resolver una seria cuestión interna de índole confesional (religiosa), antes que la institución llegara al Río de la Plata. Es que no solo el Concejo Comunal, sino también la Landesgemeinde, la asamblea de todos los ciudadanos, había sido introducida en Nueva Helvecia.
Lo menciona con admiración el Dr Woysch, que nos dice que la presencia de todos los colonos (en la asamblea), era obligatoria, pues eran llamados uno a uno por sus nombres; y que los debates eran dirigidos en alemán y en francés. Y nosotros recordamos con respeto la actuación de tal Asamblea Ciudadana por su firme defensa de la neutralidad durante la guerra civil florista.
(existía un) reverencial respeto por la neutralidad armada de los suizos (la que se) imponía durante los repetidos períodos de guerra civil. Cada uno de los jefes de familia, como en Suiza, tenía en su casa un fusil militar, y se ejercitaba semanalmente en su uso en la benemérita Sociedad de Tiro Suizo, durante más de medio siglo poseedora del único campo de tiro del Uruguay, en el interior”
(“Historia de Colonia Suiza”, Juan Carlos F. Wirth, editado por el Comité Ejecutivo Pro-Festejos del Centenario de Colonia Suiza, abril de 1962).
LOS EMIGRANTES EUROPEOS FUNDADORES DE LA COLONIA

“La Colonia Suiza Nueva Helvecia, reconoce como fecha fundacional el 25 de abril de 1862, cuando llegó el mayor contingente de inmigrantes. La diversidad de la colonización la consigna la siguiente cita:
“Los pobladores de la colonia agrícola suiza Nueva Helvecia, provenían de mas de un centenar de pueblitos, que en su mayoría contaban entonces con menos de 200 habitantes. Aunque predominaban los suizos de cantones de lengua alemana, también los había de la parte francesa e italiana, y algunos de la región donde aún se usaba el antiguo romance. Eran originarios de casi una veintena de cantones diferentes en una época en quw Suiza contaba con veintidós en su suma total. Había, además, familias inmigrantes procedentes de otros tres países próximos, ubicados sobre todo en la zona de influencia de Basilea, la ciudad donde se hallaba establecida la casa bancaria (Siegrist y Fender): Austria, Alemania y la Alsacia que es hoy francesa” (aportes de la historiadora Sonia Ziegler)
(…)
El campesinado –sustancial aporte poblacional-, trajo consigo el conocimiento del trabajo de la tierra, descubriendo aquí la posibilidad de la lechería que se convirtió en una de las más ricas tradiciones histórico-culturales del departamento.
La Colonia (suiza) desarrolló un potente artesanado. Los campesinos europeos habían aprendido oficios con la práctica, en los grandes talleres. Desalojados por la Revolución Industrial, aquí potenciaron ese saber acumulado y se constituyeron en herreros, carpinteros, hojalateros, molineros, cerveceros.
(…)
En pocos años (…) se entregaron para la colonización, más de 50.000 hectáreas de los mejores campos. El proceso fundacional de la urbanización –amanzamiento- de Nueva Helvecia, comenzó en 1871, a instancias de la Corporación Católica Fundadora del pueblo, motivada por razones fundamentalmente religiosas -arribaron colonos católicos y protestantes de cruentas divisiones seculares en Europa-, que trazó el damero originario, a partir de 35 manzanas que correspondían a la chacra de un colono católico, y a la separación de tierras comunales. El gobierno nacional lo declaró pueblo, a este núcleo poblacional, en 1894 (se transformó en ciudad en diciembre de 1950)”
(“Colonia Suiza. En el ojo de la lupa”. Omar Moreira, 2010)