El presidente de la Confederación Uruguaya de Entidades Cooperativas, Alberto Esteves, explicó que Cudecoop es una institución gremial fundada por federaciones y mesas intercooperativas con 25 años de vida en el país, y desde hace tres años es una cooperativa de tercer grado.

¿Quiénes integran la Cudecoop?
Sus socios son las federaciones de segundo grado, o sea las federaciones representantes de cada modalidad, que son cinco en todo el país: vivienda, ahorro y crédito, de producción, agrarias, y las de consumo. A su vez, son socios de Cudecoop Surcos, cooperativa de seguros, fundadora y socia, el CCU, institución sin fines de lucro, que mucho servicio ha dado a la comunidad, y hoy cuenta ya cincuenta años, y la FUC que está cumpliendo sesenta años. En Uruguay el cooperativismo tiene casi cien años.
Se creó como la unidad de todas, pero junto con la defensa gremial que es permanente, entre sus tareas está impartir cursos desde hace veinte años; al principio, de dirigencia cooperativa, qué es el cooperativismo, por lo que se creó un departamento que actualmente es muy grande. Tan así es que ahora tenemos uno de gestión de cooperativas online. La mitad de los docentes es de Cudecoop y la otra mitad de la Facultad de CCEE, para dirigentes de cooperativas pero también para estudiantes de la Facultad interesados en el tema; es el segundo año que lo hacemos y ya nos lo están pidiendo a nivel internacional, así que el año que viene lo vamos a transformar, sacándole la parte jurídica, que corresponde a nuestro país.
La defensa de sus socios está en su propia historia, con el lema “teniendo socios fuertes la institución es fuerte”.
En este momento tenemos proyectos con el BID que recién terminamos, y lo terminamos con buena nota. Con el MIEM se está haciendo un mapa de cooperativismo no solo geográfico sino de qué está haciendo cada cooperativa, para ver el intercooperativismo, que es donde falla en todo el mundo el sistema. Haciendo ese mapeo va a servir para el interrelacionamiento.

¿Cómo es la relación con Inacoop?
En el año 2008 se creó la ley general del cooperativismo, el que por primera vez es reconocido jurídicamente. Antes de eso cada modalidad caminaba por su parte con decretos y con cada ministerio. Esta ley es la ley madre que nuclea a todo el cooperativismo de Uruguay, jurídicamente estamos reconocidos y a su vez dicha ley, impulsada por Cudecoop desde el quinquenio del 90 siguió presentándose hasta que se aprobó en 2008, y finalmente se aprobó con algunas reformas. Uno de los grandes avances es la creación de Inacoop. El Inacoop es una institución público-privada que depende del Ministerio de Trabajo, con cinco miembros, tres nombrados por el Poder Ejecutivo y dos electos por Cudecoop: hacemos elecciones internas, elegimos seis y de esos seis el ministro de Trabajo elige dos titulares y dos suplentes.
La creación de Inacoop era un gran anhelo: tener la parte privada del cooperativismo y a nivel del Estado alguien que concuerde con nosotros. Se crea para el apoyo y fortalecimiento del cooperativismo. Una cosa que es única es que está sostenido por el apoyo de las cooperativas. Cada cooperativa debe prestar una prestación coactiva y esa misma cantidad aporta el Estado de sus arcas. Hay un tope máximo de 20 mil dólares, porque hay cooperativas muy grandes como Conaprole; pero aportamos todos. Este fue una solicitud cuando se llevó adelante la ley: tiene un financiamiento propio y tiene la libertad de usar los dineros como mejor le parece. En este momento estamos con un proyecto muy grande que es de territorialidad. El país está muy concentrado en Montevideo, por lo que se busca formar mesas intercooperativas departamentales. Ya había dos, en Salto y Paysandú, pero en este momento estamos con nueve y alguna en formación. Con este enorme proyecto hay que salir mucho al Interior (donde hay pequeñas cooperativas de consumo, ahorro y crédito, viviendas, agrarias, de servicios) dispersas por todo el mapa. Esos proyectos, con el ámbito de la enseñanza y la defensa gremial, nos da un panorama de cuál es la actividad de Cudecoop.

¿Cuál es la importancia del cooperativismo en el mundo?
El año 2012 fue el Año Internacional del Cooperativismo, que fue cuando se empezó el proyecto de territorialidad, en ese año a nivel de la ACI (Alianza Cooperativa Internacional con sede en Bruselas), en el Congreso de Manchester, se decide hacer la década del cooperativismo. En el mundo hay más de mil millones de personas ligadas al cooperativismo; en el Uruguay, un tercio del país. En las crisis, son los sistemas empresariales que sobreviven más, pero no son solo para las crisis. La sustentabilidad está dada porque los socios rigen los destinos de la empresa, son los gestores de esa empresas cooperativas. Uruguay tiene la característica de que dentro de América es el más autónomo, ha sido uno de los principios de Cudecoop y por eso se luchó por crear Inacoop. La autonomía es un orgullo del cooperativismo uruguayo. El cooperativismo es una expresión de todo un sistema político también; se cuida mucho el tema expresiones políticas en la interna y afuera, Cudecoop ha convivido con gobierno de todos los partidos. El cooperativismo es una expresión de parte de la población de regirse por un sistema más solidario, más comprometido por el medioambiente -no solo pensando en la contaminación, que es una de las máximas de ACI-, también por la incidencia que las cooperativas tienen en el medio en que se mueven, en el lugar en que están.

Relación con el Fondes
“El Fondes es un instituto que se crea para empresas autogestionadas, pero es muy limitado; hay un proyecto de ley circulando y nosotros queremos que el Fondes, con el dinero que recibe, atienda a las cooperativas, fondee a las de ahorro y crédito para que no tengan que ir a pedir crédito a la banca privada, que son sus competidores”.

La década del cooperativismo
En su Congreso, la ACI planteó trabajar en cinco grandes líneas: marco regulatorio (a partir de las mejoras e incorporaciones, leyes); identidad (incorporar la nueva marca global que desarrolló la alianza, y en el caso de Uruguay un eslogan propio); sustentabilidad (apoyo a las cooperativas de ahorro y crédito); participación (elevar la visibilidad en la población); gobernanza.

Necesidad de preparar a la gente
“En Uruguay hay gente muy preparada sobre cooperativismo, que ha estudiado en universidades de Alemania; en la administración de las empresas de ahorro y crédito hay gente que sabe mucho del tema. En Costa Rica también se preparan, pero en Uruguay casi no se estudia. Lo que trata de llenar Cudecoop con los cursos es ese vacío, y también hay federaciones que imparten cursos. El IDC es una fundación de varias cooperativas que consta de un programa de cursos. Tenemos una mesa de las instituciones en la que damos cursos, para no competir, es un mercado tan grande que hay para todos. Entonces se juntan Cudecoop, el IDC, CCU, la Federación de Producción, y de esa manera se complementan los cursos”.

Leyes especiales. En busca de su lugar en la sociedad
¿Por qué la necesidad de tener una legislación diferenciada?

Queremos demostrar que somos empresas diferentes a las empresas capitalistas tradicionales; nuestro objetivo es que nos reconozcan como el cuarto poder económico. ¿En qué sentido? Si uno va a la OIT, encuentra el ámbito público, privado y los trabajadores. Nosotros queremos, poco a poco, que nos den un lugar, que nos reconozcan, queremos leyes especiales porque somos diferentes. La prueba estuvo este año, con la ley de bancarización. Con muy buen criterio el gobierno resuelve hacer participar a toda la población, incluir a todas las personas que están fuera del sistema bancario. Pero cuando nos llega el proyecto, perjudicaba totalmente a las cooperativas de ahorro y crédito y a las de consumo. Cudecoop hizo un trabajo con una consultora internacional, durante seis meses, y salió un trabajo que se entregó al MEF; nosotros estamos de acuerdo con la ley, pero logramos revertir, de los trece o catorce artículos quedaron dos o tres. Ahora falta la reglamentación, en que tratamos de incidir también. A veces se quieren cambiar las cosas y se olvidan del cooperativismo. Al ser empresas diferentes, la ley ahora empieza a hablar del acto cooperativo: el socio es gestor. El acto cooperativo no es un acto comercial, es un acto en una cooperativa de la cual él es parte. Son temas un poco difíciles porque recién se empieza a hablar. Si nos reconocen como empresas diferentes, se va a legislar pensando en todos. Cuando se olvidan del cooperativismo no es mala fe. Nosotros integramos el Inefop por ley; en octubre de 2012 se crea el octavo miembro (tres del Ejecutivo, dos de las patronales, dos de los trabajadores, uno de las cooperativas). Recién en junio de 2014 (por la negativa de las cámaras empresariales) se pudo resolver que nos aceptaran con todos los derechos. Entendemos que a nivel de Consejos de Salarios también tenemos que tener un lugar especial. A las cooperativas de consumo no las pueden defender los dueños de las grandes superficies. Hay diferencias grandes, es otro el sistema de comprar, de forma de pago. Cuando las cajeras de algún supermercado reclamaban un mínimo, en las cooperativas de consumo esos funcionarios estaban ya mucho mejor. Hay una gran diferencia incluso en el trato con los trabajadores. Tenemos que hacer ver las diferencias con las empresas capitalistas tradicionales. Tratamos de hacer avanzar nuestra incidencia, ya tenemos proyecto para presentar al MTSS sobre los Consejos de Salarios.

Integración de Cudecoop
Cudecoop está integrado por un Ejecutivo de cinco miembros; cada miembro representa cada una de las modalidades cooperativas. Una vez por mes se reúne el Consejo de Cudecoop que es el órgano ejecutivo político, el que da los lineamientos políticos, integrado por un representante de cada socio de Cudecoop, y por supuesto hay una asamblea anual o bianual que es el órgano máximo. El funcionamiento está dado por el Ejecutivo y el Consejo. Es la práctica de la democracia que el cooperativismo defiende con mucho orgullo.