Como ya hemos dicho, concluyó el ciclo electoral que comenzó en junio de 2014, estamos a 48 meses del próximo acto electoral, las internas. Parece mucho tiempo, pero no lo es. En el Partido Nacional, ya se postuló a la presidencia Lacalle Pou; en la Desconcertación, “el billetera mata galán” dice que es el candidato a intendente de Montevideo. Como ven, ya comenzó la carrera.

En estas elecciones el gran ganador fue el Frente Amplio; el gran perdedor, el Partido Colorado; y los blancos, ahí. El nuevo partido de la derecha montevideana, la Desconcertación, nació herida y no cumplió su cometido.

El Frente sigue con sus amagues en Montevideo, pero le dio un gran susto a la derecha, que salió a pedir por favor que no se le diera la mayoría de los 2/3 en la Junta Departamental y lo consiguió. Aun así, el Frente tiene 18 ediles y los desconcertados, 13 (perdieron uno). Capítulo aparte es la desaparición de los colorados del mapa político de Montevideo.

Pero ¿qué pasó con las Municipales? Hoy, con todos los resultados a la vista, podemos empezar a analizar el tema. Por un lado, la gente, el votante, no entendió qué es el Municipio, qué son los CCZ; y esto, el FA no lo ignora. En los barrios no se sabe para qué están los Municipios y desde el aparato propagandístico no se supo explicar para qué están.

Los números cantan: mientras en el 2010, los votantes a los Municipios sumaban 318.415, en el 2015 apenas se llegó a 247.669, eso a nivel de todo Montevideo.

Otro dato interesante es que en el 2010 el Frente obtuvo en los ocho Municipios 195.248 votos, mientras que la oposición 123.167; en esta elección del 2015, la cosa cambió y mucho, no solo perdió los municipios CH y E, sino que perdió en la sumatoria de los votos, pues mientras que el Frente obtuvo 122.331, la oposición llegaba a 125.338 votos.

En el Municipio A, el que tiene tradición obrera, donde el Frente ha conquistado en algunas mesas hasta el 80 % de los votos, en esta ocasión pasó de 31,32 % de los votos a solo recoger el 15,78 %; toda una derrota, pues se considera que es uno de los Municipios que mejor trabajó, pero que no supo comunicarse con los vecinos.

Sin embargo, debemos decir que los “desconcertados” también bajaron su votación. En el Municipio B, podemos decir que ocurre otro tanto, el Frente pasa de 22.149 votos, en el 2010 a 13.971 en el 2015 y a la “desconcertación” le ocurre otro tanto, por eso no gana en este municipio.

En el CH ellos suben y el Frente baja en la votación, en el E si el Frente hubiera mantenido la votación, habría ganado, pero perdió; en los municipios F y G el Frente perdió el 50 % de sus votos de una elección a otra, pero igual ganó.

Esto es lo que el Frente debe analizar en profundidad, pues la verdad es que la gente no nos quiso votar, porque durante casi cinco años no los atendimos como un gobierno de cercanía, sino que éramos una parte más del aparato burocrático del gobierno departamental. Por otra parte, muchos militantes de base se quejaban de que nunca fueron tenidos en cuenta para saber en qué andaba el Municipio y por lo tanto ellos no se sentían parte de esa fuerza de gobierno.

Hoy, con todo el pescado vendido, los alcaldes y concejales municipales deben tener en cuenta que ellos responden a una fuerza política y por lo tanto deben trabajar junto a ella, no alejados de ella. Debemos atender a los vecinos más en el mano a mano, con menos trabas burocráticas, siendo más un gobierno de cercanía con los vecinos. El lema debe ser: “con los vecinos todo, sin ellos nada”.