Por: Dra. Mónica Xavier
Senadora
Presidenta Del Frente Amplio

El pasado sábado 13 en Villa Constitución, Salto, iniciamos el ciclo 2013 de Mesas Políticas en el interior del país.

Hemos dicho en reiteradas oportunidades que para nosotros es fundamental el acercamiento a las realidades locales. Con instancias como estas estamos cumpliendo con lo que prometimos, de acercarnos a las diferentes realidades políticas de nuestro país.

Para ser el principal sostén del gobierno, todos –quienes estamos en la dirección de la fuerza política y quienes están en otros ámbitos de militancia– debemos tener información y capacidad de escuchar; una escucha abierta y receptiva a los planteos de la gente rindiendo cuentas en el territorio. Debemos poder aprender en cada uno de los rincones del país; solo así lograremos entender si estamos llegando a todas y todos.

En Villa Constitución particularmente hemos tratado el tema descentralización política. Todos los partidos han proclamado la descentralización, pero el Frente Amplio es el único partido político que la ha pensado y viene actuando en consecuencia. Una verdadera descentralización transfiere poder y promueve la participación de la ciudadanía; si no transfiere poder a los ciudadanos, es otra cosa.

Según la Ley Nº 18.567 (Descentralización Política y Participación Ciudadana) son principios de la descentralización: “La preservación de la unidad departamental territorial y política; la prestación eficiente de los servicios estatales tendientes a acercar la gestión del Estado a todos los habitantes; la gradualidad de la transferencia de atribuciones, poderes jurídicos y recursos hacia los municipios en el marco del proceso de descentralización; la participación de la ciudadanía; la electividad y la representación proporcional integral; la cooperación entre los municipios para la gestión de determinados servicios públicos o actividades municipales en condiciones más ventajosas”.

Para los frenteamplistas es estratégico el apoyo a la descentralización y la promoción de la gestión democrática de los gobiernos departamentales. Es a partir de la aprobación de la ley antes mencionada y su implementación que comienza un proceso de institucionalización del tercer nivel de gobierno (municipios).

Esto conlleva innumerables desafíos, tensiones, conflictos, articulaciones, complementariedad entre los distintos niveles de gobierno que definen las políticas públicas. En tal sentido, hemos reafirmado la necesidad de continuar legislando para transferir mayor poder dentro de los municipios en los temas locales. Reconocemos que hemos tenido avances que han redundado en la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos, pero nos preocupan las dificultades que tienen los alcaldes del Frente Amplio para administrar sus zonas con un gobierno departamental que no es de la misma línea que el nacional.

La idea es lograr fortalecer el tercer nivel de gobierno, de manera que los alcaldes no sientan dificultades a la hora de hacer su tarea.

En ese sentido, los gobiernos que no son del Frente Amplio suelen tener una visión muy centralista y eso ha llevado a que se desnuden dificultades en materia de administración en las localidades del Interior. Es necesario que las intendencias vuelquen mayores recursos de los que reciben del gobierno nacional a las localidades del interior. Creemos esto posible y necesario, para atender la situación de los habitantes del interior del departamento, en particular de los más humildes.

La Unidad de Gobiernos Departamentales y Municipales del FA está atenta a estos aspectos para apoyar a los actores locales; para nutrirnos con sus experiencias; evaluar los procesos de descentralización en las diferentes realidades y promover el debate sobre lo que para nosotros son dos concepciones claras y diferentes acerca de la descentralización: una –la que promueve la derecha– asociada a la desconcentración de servicios, pero manteniendo el poder en la centralidad; y la frenteamplista, que expresa la necesidad de reafirmar que nuestro proyecto es el desarrollo y profundización de la descentralización; de participación activa de los ciudadanos en cada localidad y de su empoderamiento más allá de las adversidades políticas.