Desde que iba a la escuela, por la década del 50, recuerdo que la maestra de sexto, nos habló de la descentralización del gobierno, en la parte política, social y administrativa, que el Uruguay tiene un gobierno muy centralista, que todo se decide en la capital. Mucho tiempo ha pasado desde aquel entonces, con propuestas que en algún momento lo que se entendía por descentralizar, era trasladar la capital del país al centro del mismo, en Durazno y ello funcionaría como una rueda de carro irradiando una descentralización en todos los ámbitos.

Hoy a la distancia creemos que era al influjo de Brasil que había resuelto instalar su capital, Brasilia, en el centro del país. Se habló mucho de descentralizar, no se hablaba de participar, ese tema apareció en el lenguaje político con la llegada del Frente Amplio al gobierno departamental de Montevideo y la posterior creación de los Centros Comunales Zonales el 15 de octubre de 1990, lo que aquí realiza el Frente Amplio, no es sólo descentralizar la parte administrativa del gobierno de Montevideo, sino que comienza a dar otra visión con la PARTICIPACIÓN de los vecinos, que vendrá con la integración de los 18 Consejos Vecinales.

La derecha, fundamentalmente los blancos y colorados, NO querían participación, pero sí descentralización y eso es lo que los alejó cada vez más de la gente, en especial de Montevideo y Canelones. Cuando el intendente de Montevideo Tabaré Vázquez, da por inaugurado el Programa de descentralización el 27 de julio del 93, dice entre otras cosas: “Yo creo que la democracia pasa hoy por rescatar y desarrollar ese valor que es el ciudadano”, para después agregar que se debe de “redefinir la relación entre el Estado y la gente, de forma tal que el primero no aplaste al segundo y este no se sienta ajeno a aquel”.

El tema fundamental para nosotros es que no podemos dejar de lado la PARTICIPACIÓN del ciudadano, del VECINO, porque sino lo que estamos haciendo es creando mas “burocracia”, eso que muchos dicen odiar pero en el fondo es el gran amor de su vida política.

Sobre los Municipios, que en mi opinión hoy día son alcaldías, por su forma de funcionar, pero ese es otro tema, casi nadie quiere hablar aun, pues si bien en Montevideo y muchos del interior, su trabajo es intenso tanto en obras, como en lo social, en el tema de participación ciudadana es muy escasa, sí se podría decir que aquí aparecieron los corporativismos de clubes sociales, deportivos, etc., que logran presupuestar y realizar sus obras a costa del vecino individual o poco organizado.

Podemos decir que lo que más se ha realizado hasta este momento es un gobierno de cercanía, sin la participación de la gente, o con muy poca participación, fruto de esa corporación que decíamos.

Hoy lo que hemos realizado es descentralización con muy poca participación ciudadana, aunque a muchos no les guste esto es así, y esto es lo que hay que corregir, pero corregir en profundidad, pues estamos muy cerca de un nuevo acto eleccionario como lo son los Consejos Vecinales, que deben de trabajar junto a los consejos municipales y ambos por ser unos incomprendidos de los vecinos, estos no los quieren votar.

El Concejal Vecinal, sí, con mayúsculas, es el personaje político social, que esta más cerca de la gente y al que menos atención se le presta y menos se lo escucha por parte de la dirigencia gubernamental.

Muchos hoy que están sentados detrás de escritorios pretenden decir cómo este actor social y político debe de trabajar con los vecinos, sin saber que es al revés, son ellos los que deben escuchar a los que trabajan junto a la gente pues también debemos de pensar que fueron los vecinos que los votaron y es a ellos que se les reclama en primera instancia por cosas no realizadas o mal realizadas.

Los diálogos sin la participación de este actor social, no son diálogos, conversaciones que en nuestro entender, resta participación en vez de ampliarla. Todo esto sin olvidar que cada día las exigencias de los vecinos son más variadas y con más exigencia y la derecha “Rosada” no perdona y siempre está al acecho.