Desde hace años, el plástico forma parte indisoluble de la civilización moderna, esa en la cual confluyen tanto las sociedades más desarrolladas como las comunidades indígenas originarias que sobreviven hasta nuestros días.

Estos polímeros empezaron a industrializarse de manera masiva en la década de 1950, hoy están presentes en todos los ámbitos y su producción está lejos de detenerse. Su influencia en la vida diaria es tal que ya no se concibe un mundo sin ese material. Pero, ¿sabemos cuánto plástico hemos producido desde aquella fecha?

La respuesta la aportó recientemente un equipo de investigadores estadounidenses. Esos científicos calcularon por primera vez la cantidad total de plásticos jamás fabricada: ocho mil 300 millones de toneladas. De ellos, seis mil 300 millones ya son residuos, y un 79 por ciento se acumula en vertederos y otros espacios dañinos para el medio ambiente.

Esta cifra corresponde a un área del tamaño de Argentina, cubierta hasta la altura del tobillo, aseguró al respecto Roland Geyer, investigador en la Universidad estadounidense de California y autor principal del trabajo publicado en la revista especializada Science Advances.

De acuerdo con el estudio, si las tendencias continúan, unos 12 mil millones de toneladas de residuos plásticos se depositarán en vertederos y en otras zonas del mundo en 2050. Para esa fecha, los expertos prevén igualmente que los humanos hayamos fabricado unos 34 mil millones de toneladas del polímero.

Geyer apuntó que el mayor uso del material procede del embalaje: esta producción se aceleró cuando se cambiaron los envases reutilizables a plásticos de un solo uso. Como resultado, su proporción en los residuos sólidos urbanos aumentó del uno por ciento en 1960 a más del 10 por ciento en 2005 en los países de ingresos medios y altos, detalló.

La mayor parte se produce en Estados Unidos, Europa y el continente asiático (con el aporte indiscutido de China en esa región). La mitad de lo que ya se ha consumido se manufacturó solo en los últimos 13 años.

La creación mundial de plásticos aumentó de dos millones de toneladas en 1950 a los casi 400 millones en 2015, superando así la producción de cualquier otro material creado por el humano, a excepción del acero y el cemento, detalló Geyer.

Para realizar este cálculo, los científicos recopilaron estadísticas de producción de resinas, fibras y aditivos de una variedad de fuentes industriales y los sintetizaron según el tipo y el sector de consumo. El polímero del plástico tarda entre 100 y mil años en degradarse, por lo que la eliminación natural de esos materiales sintéticos no es tarea fácil. Aun así, la cantidad calculada equivale a mil millones de elefantes, 80 millones de ballenas azules, 25 mil edificios como el icónico Empire State neoyorkino, o 822 mil torres Eiffel.

Sin embargo, las mismas propiedades que hacen que los plásticos sean tan útiles en la vida cotidiana -como la durabilidad- también los hacen difíciles de suprimir. En ese sentido, los autores señalan que el reciclaje simplemente retrasa el problema, en lugar de evitar su eliminación.

Nuestras estimaciones subrayan la necesidad de pensar de manera crítica en los materiales que usamos y en las prácticas de gestión de residuos, subrayó Jenna Jambeck, coautora del estudio y profesora asociada de ingeniería de Universidad estadounidense de Georgia.

Con las cifras recién publicadas, los investigadores pretenden ayudar a que se creen las bases de una gestión sostenible de los materiales, antes de que sea demasiado tarde.